La investigación sobre la muerte de Isak Andic, fundador de Mango y una de las figuras más influyentes del sector textil en España, da un nuevo giro. Aunque la hipótesis principal sigue siendo la de un accidente fortuito, la reapertura del caso por parte de los Mossos d’Esquadra ha alimentado las especulaciones, especialmente debido a ciertas incongruencias en el testimonio de Jonathan Andic, hijo del empresario y único testigo de los hechos.
Isak Andic y su hijo emprendieron una excursión en 2024 en Collbató, cerca de Montserrat. Tras dejar su vehículo en un aparcamiento, iniciaron una ruta a pie. En el camino de regreso, el fundador de Mango perdió el equilibrio y cayó por un desnivel de 150 metros, sufriendo heridas mortales. Pese a los esfuerzos de los equipos de emergencia, solo pudieron certificar su fallecimiento.
En un primer momento, el caso fue archivado como un trágico accidente, pero la policía ha decidido reabrir la investigación para agotar todas las líneas posibles y cerrar definitivamente el expediente sin dejar cabos sueltos.



























