Mango entra en números rojos por primera vez en su historia, tras cerrar 2016 con unas pérdidas de 61 millones de euros, frente a los 4 millones de beneficio del año anterior, debido a la caída de las ventas, las inversiones realizadas y el impacto negativo del cambio de divisas.
La compañía alcanzó el pasado año una facturación de 2.260 millones de euros, casi un 3% menos que en 2015, consecuencia principalmente de la «atonía» del mercado en el primer semestre, ya que en la segunda parte del ejercicio la actividad remontó, informa Expansion.com.
El 79% de las ventas correspondieron el mercado internacional. El ebitda (beneficio bruto de explotación), por su parte, cayó más de un 54 %, hasta situarse en 77 millones de euros, frente a los 170 del año anterior.



























