
Mali sufre uno de los castigos más severos de Al Qaeda. Los yihadistas, junto a combatientes tuareg, ponen en jaque a la junta militar hasta el punto que el Gobierno de Bamako impuso el toque de queda y cerró hasta previo aviso el aeropuerto de la capital. La subversión islámica atrapo a dos periodistas y un productor de Canarias que participaban en un evento cultura. Los tres, que tenían billetes de vuelta para este domingo, permanecen en su hotel sin incidencia alguna.
El caos en Bamako se desató durante la madrugada del sábado cuando fuerzas rebeldes vinculadas a la Yihad Islámica desafiaron a la junta militar de Malí con un ataque coordinado en varios puntos del país.
El aeropuerto internacional de Bamako, la principal base militar de la capital y las ciudades de Mopti y Kidal, regisraron severeos ataques durante la madrugada y se encuentran inoperativos.
El país africano, bajo el mando de una junta militar liderada por el general Assimi Goïta desde el último golpe de Estado en mayo de 2021, vive una guerra fragmentada en la que el Gboierno, insurgencias separatistas y grupos yihadistas compiten por el territorio y el poder político en un contexto de gran debilidad institucional y democrática.
El ataque fue ejecutado por una alianza entre la organización yihadista del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), vinculada a Al Qaeda, y el grupo tuareg del Frente de Liberación para el Azawad (FLA), que aseguran en sus redes sociales que ciudades estratégicas como Kidal están bajo su control.
«Los combates continúan e instamos a la población a mantener la calma y la vigilancia», anunció el Estado Mayor del Ejército maliense. «Nuestras fuerzas están actualmente trabajando para neutralizar a los atacantes». En Mali residen, de forma habitual, unos 1.500 españoles.
En la capital está presente un grupo de canarios que participaban en foro musical de Casa África. Entre ellos figuran Juan Salam, programador musical; Nicolás Castellano, periodista de la Cadena Ser, y Joan Tusell, jefe de comunicación de Casa África. Todos se encuentran bien, sin salir del hotel por precaución y con la continua compañía de miembros de la Embajada de España en Mali.



























