Barco sirio de la droga, en el Puerto de Las Palmas, con 20 toneladas de hachís, apresado en agosto de 2021.

Mafia balcánica y albanesa usa Canarias en el tráfico de coca a Europa. Los beneficios son suculentos. Compran el kilo en Latinoamérica a 3.000 euros y lo venden después en el Viejo Continente por encima de los 25.000 euros.

La huella del crimen organizado en las Islas se dejó notar, un vez más, cundo la célula de un conocido grupo criminal montenegrino, desmantelado en Canarias a comienzos de agosto de 2021, acreditó que los traficantes de los Balcanes y de Albania, están valiéndose de sus conexiones latinoamericanas para ganar posiciones en los mercados europeos.

Las alarmas saltaron cuando la Guardia Civil arrestó a 4 integrantes del clan Skaljari con más de 400 kilos de cocaína y 400.000 euros en efectivo, además de numerosos dispositivos móviles encripatos y coches de alta gama.

El grupo importaba grandes cargamentos de droga que almacenaba en despensas ubicadas en casas de lujo alquiladas , sobre todo, en Adeje (Tenerife). Con posterioridad, los distribuía a grupos criminales locales para garantizar una distribución a menor escala o, simplemente, para la venta al detalle en las calles, según el comunicado de la Benemérita.

Aunque el Ministerio español del Interior optó por no desvelar el origen de las drogas (con el fin de no arriesgar otras operaciones), las entregas están siendo facilitadas por ciudadanos de los Balcanes en Suramérica, según la web Insight Crime.

Tráfico mundial de drogas entre Suramérica y Europa. (Infografía: Insight Crime).

Colombia y Albania

En julio de 2021, la Fiscalía General de Colombia acusó al ciudadano albanés Agim Cerma, de encabezar una red que traficaba cocaína a Europa.

Para obtener la droga, Cerma mantuvo presuntamente vínculos con el grupo narcotraficantes Los Urabeños y células disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), según los fiscales colombianos.

Insight Crime, considerada una de las plataformas más reputadas en el análisis del crimen organizado en el mundo, publicó en fechas reciente que, en los últimos años, ha habido una desbandada de emisarios criminales de Montenegro, Bosnia, Serbia y Albania hacia Suramérica, para acordar los cargamentos de cocaína y abastecer así sus organizaciones establecidas en Europa,.

Las negociaciones comerciales se pactan a través de contactos directos con los productores y traficantes locales para procurarse el mejor precio en las adquisiciones al por mayor.

En febrero de 2021, InSight Crime en cooperación con Global Initiative Against Transnational Organized Crime, descifró los vericuetos del canal de suministro de cocaína hacia Europa, lo  que le permitió averiguar que esas conexiones han permitido a los grupos narcotraficantes balcánicos posicionarse como uno de los principales beneficiarios de la bonanza de la producción de cocaína en Latinoamérica.

“En las dos últimas décadas, ellos han hecho el trabajo de campo en Latinoamérica para establecer contactos y forjarse una reputación con los carteles de drogas, y han desarrollado un historial a ambos lados del Atlántico para negociar grandes cargamentos de cocaína”, comentó Sasa Djordjevic, coordinador para Serbia y Montenegro de Global Iniciative a InSight Crime.

Algunos delincuentes albaneses han tenido éxito, como el cartel Kompania Bello, desarticulado en septiembre de 2020, cuyo líder operaba desde una celda de una prisión ecuatoriana. Los grupos albaneses dominan actualmente el tráfico de cocaína en varios países europeos, principalmente en el Reino Unido.

España también se ha convertido en «un centro estratégico para algunos grupos delictivos de los Balcanes occidentales, sobre todo porque es una importante puerta de entrada para las entregas de cocaína a Europa«, apuntó Djordjevic en declaraciones recogidas por Insight Crime.

Guardia Civil con la aprehensión de los 400 kilos de cocaína en Canarias, en agosto de 2021.

Bandas peligrosas

La Guardia Civil informó, en su nota de prensa, que los traficantes montenegrinos son conocidos por su violencia

En Canarias, los integrantes del grupo pasaban totalmente desapercibidos, y desde las casas alquiladas en Tenerife, procedían a la distribución de las sustancias estupefacientes a organizaciones locales.

Los investigadores detectaron en noviembre cómo miembros de la organización entregaban  en diferentes días, respectivamente 250.000 y 155.000 euros en efectivo a terceras personas, con el propósito de sacar dicho dinero del archipiélago canario e introducirlo en el mercado legal.

 Tras una ardua investigación, se consiguió detectar un supuesto transporte de sustancias estupefacientes que partía del sur de Tenerife.

 En los registros practicados Gran Canaria y Tenerife se encontraron otros 338 kilogramos de cocaína, además de 413.000 euros. 

 El resultado final obtenido tras las detenciones y registros domiciliarios se traduce en la aprehensión de 408 kilogramos de cocaína, la intervención de casi medio millón de euros en efectivo, un vehículo, una embarcación tipo yate, 12 teléfonos encriptados, dispositivos electrónicos de seguridad, maquinas contadoras de billetes y envasadoras al vacío, así como diversos útiles y documentación relacionados con las actividades delictivas.

 La operación fue desarrollada de forma conjunta por cuatro grupos de las islas Canarias especializados en la lucha contra la delincuencia y crimen organizado, el Edoa de la Comandancia de Tenerife y ECO de Canarias por parte de Guardia Civil; Udyco de la Comisaría Provincial de Las Palmas y Udyco de la Comisaría Provincial de Tenerife por parte de Policía Nacional.

 Igualmente, el equipo de investigación contó con el apoyo de Udyco Central de Policía Nacional y la Unidad Técnica de Policía Judicial de Guardia Civil, expertas en el análisis de la delincuencia de los Balcanes, de la agencia Europol, de la Agregada de Interior de la Embajada de España en Belgrado (Serbia), autoridades policiales de Albania y de las autoridades policiales de Montenegro.

En menos de un año, la Guardia Civil, la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera han protagonizado varias operaciones de control, vigilancia y detención de tráfico de drogas en aguas próximas a Canarias, como el de agosto de 2020 (1.200 kilos de cocaína) y julio de 2021 (1.000 kilos de coca).