Luna llena canaria vista desde Firgas, en el centro de Gran Canaria, se ha convertido en una de las imágenes de este viernes, 5 de junio de 2020, en el Día Mundial del Medio Ambiente.
Baños de sol al atardecer desde las playas isleñas y contemplar después la Luna en todo su esplendor son la mejor terapia para olvidar el estrés del confinamiento que produjo el Covid-19.
La Luna lleva al menos 72 horas luciendo alta y clara en unas jornadas que han sido un remanso de buen tiempo y también de calor.

Los ocasos han ofrecido una estampa netamente africana, con el sol llenando de rojo fuego las siluetas de las nubes.
Por la noche, la Luna se ha encargado de mantener la magia de la naturaleza para satisfacción de los 2 millones de residentes canarios que han podido contemplarla desde cualquier lugar.
Según los expertos, mayo se ha convertido en uno de los meses más cálidos en décadas y los primeros días de junio tampoco se quedan cortos.
El paraíso natural de Canarias sigue pujando alto. Sólo queda que los efectos de pandemia queden controlados por las autoridades sanitarias para dar paso al desarrollo económico y laboral que aporta el turismo.



























