Londres con la noria gigante. (Foto Creative Commons).

El Banco de Inglaterra avanza con su proyecto de la libra digital (CBDC), prometiendo salvaguardar la privacidad, pero dejando claro que el anonimato no será una opción, informa el economista Marc Vidal en su cuenta personal de X.

Bajo el lema «privacidad, no anonimato», esta moneda digital parece más un arma de vigilancia que un avance tecnológico. La colaboración con el MIT en tecnologías “que mejoran la privacidad” no disipa las preocupaciones.

Los informes confirman que los datos de identidad y pagos estarán disponibles para las autoridades, regulados legalmente pero expuestos a riesgos como filtraciones y hackeos.

En esencia, los ciudadanos deberán confiar ciegamente en el gobierno y en sistemas que no garantizan seguridad absoluta.

«Eliminar el anonimato financiero convierte cada transacción en un rastro digital accesible, erosionando una libertad básica: el derecho a la privacidad. Esta moneda digital podría ser el preludio de un control estatal total, donde el concepto de privacidad se diluye en un juego de palabras», expresa el economista, tertulio habitual del programa de televisión en Cuatro, ‘Horizonte’.