Llanos de Sardina supera por vez primera a Plataneros de Canarias en la producción y comercialización de fruta.
Las dos organizaciones de Gáldar pujan por el liderazgo en Gran Canaria mientras la patronal Asprocan afronta una de las semanas más críticas de la temporada por la reducción de precios y la destrucción de miles de las piñas de plátanos, lo que se conoce como picas.
Llanos de Sardina, de la familia Godoy, se constituyó en 1992 con apenas 1.500 toneladas. En 2023, rozó las 60.000 toneladas gracias a una diversificación de las infraestructuras (almacenes) con los que satisface el traslado de la mercancías desde las zonas de cultivo. Llanos, presidida por Daniel Godoy (su padre Manuel, ya fallecido, fue alcalde galdense por el PP), cuenta con 332 operadores y área de producción alcanza las 1.023 hectáreas.
Plataneros de Canarias arrancó en 1983 de la mano de Félix Santiago desde la empresa Costa Caleta. Coordina la actividad de 768 productores en 1.023 hectáreas, igual que su competidor Llanos de Sardina.
La producción de Plataneros quedó por debajo de la 54.000 toneladas. Las dos organizaciones están adscritas a Asprocan, que cuenta con otras cuatro: dos por La Palma (Cupalma y Agriten) y dos por Tenerife (Coplaca y Europlátano).

Gran Canaria genera el 22% de los plátanos del Achipiélago, la mitad exacta que Tenerife. En 2013, la isla redonda produjo 78.000 toneladas, pero en 2023 ya superaba las 100.000.
Los resultados de 2023 arrojaron cifras récord, con 467.000 toneladas cuando la Unión Europea aconseja no sobrepasar las 420.000 con el fin de garantizar el equilibrio entre los precios y la ayuda por pérdida de renta (subvención), que asciende a 140 millones de euros al año.
La difusión de los datos pormenorizados por islas y productores, han trascendido en la semana más crítica, acaecida en agosto.
El propio presidente de Llanos de Sardina dio a conocer una carta a los asociados el 14 de agosto con una llamada a la cautela a la hora de cortar las piñas y favorecer el control de precios, que amenaza con bajar del euro.


























