Joseba Segura, obispo de Bilbao.

A veces, la casualidad y el destino van juntos de la mano. Algo así ocurrió en fechas recientes en las islas.

Por un lado, el lehendakari, Imanol Padrales, permanecía cuatro días en exclusiva Tenerife (no visitó otras islas) mientras que el obispo de Bilbao, Joseba Segura, acudía a un encuentro de evangelización organizado por la Diócesis de Canarias. Dos vidas, un instante. Política entre PNV y CC, por un lado; y curia y laicos, por otro.

No se tiene constancia de que coincidieron en este viaje al azar de Padrales y Segura. El dirigente político se desplazó hasta el Puerto de Santa Cruz, mientras que el prelado visitó la Catedral. Tan cerca, tan lejos.

Gobiernos de Canarias y de Euskadi abordaron la colaboración entre las dos comunidades autónomas en materia de Economía Azul e Investigación marina. La Diócesis trató de promover las vocaciones, cada vez en mayor declive.