Construcción una de las actividades que trata de emerger.

La reforma laboral recorta a un año la duración máxima del contrato temporal. Desaparece por tanto el contrato por obra o servicios. Las negociaciones se llevaron a cabo ante el clima de perturbación económica que amenaza a España a partir de 2022, por la

El Gobierno, sindicatos CCOO y UGT y las organizaciones empresariales CEOE y Cepyme acuerdan la reforma del mercado de trabajo, que simplifica los contratos temporales, recupera la ultraactividad indefinida y da prioridad al convenio sectorial (y no por empresa) en materia de salarios.

Según informó el Ministerio de Trabajo y Economía Social en un comunicado, el acuerdo es «histórico en materia de relaciones laborales» y «homologa el mercado de trabajo español al europeo».

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, escribió un mensaje en Twitter: «Acabamos 2021 cumpliendo el compromiso del Gobierno: una nueva legislación laboral que recupera derechos en favor del trabajo decente. Gracias a las organizaciones sindicales y empresariales por todas las horas dedicadas a este acuerdo de país».

Según detalló Trabajo en el comunicado, la reforma simplifica los contratos temporales «retomando la causalidad, incrementando las sanciones a su uso irregular y fomentando la estabilidad en el empleo«.

Se recupera la ultraactividad indefinida y «se acaba con la prioridad de convenio de empresa en material salarial para acabar con el mecanismo de devaluación salarial» de la reforma de 2012, «garantizando los derechos de las personas subcontratadas«.

El pacto alcanzado «permitirá restablecer el equilibrio en las relaciones laborales en nuestro país y propiciará una recuperación económica más justa e inclusiva«, según valoró Trabajo.

La norma incluye el nuevo mecanismo de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) estructural, que se llama ‘RED‘, para hacer frente a las crisis cíclicas o sectoriales con flexibilidad interna negociada, formación y recualificación de los trabajadores y evitando los despidos.

Entre las novedades, habrá un contrato de formación. Incluso para trabajadores mayores de 30 años. El objetivo es que este contrato pueda insertarse en el nuevo mecanismo RED, para que las empresas de otros sectores o actividades puedan contratar a trabajadores de las compañías en crisis y poder hacer con ellos un reciclaje profesional. La formación de trabajadores llevará implícita el incremento de las subvenciones del Gobierno a las empresas por hacer esta labor.

Habrá dos contratos temporales: el primero, por convenio sectorial y por circunstancias de la producción. Es decir, para los momentos en los que el trabajo desborde a la actividad normal que ya estaba prevista. Su duración máxima será de seis meses, ampliable a un año por convenio colectivo.

El segundo contrato temporal tendrá una duración máxima de noventa días con un mismo trabajador.

En todo caso, la patronal ha conseguido que en el contrato temporal no haya despido nulo, a no ser que se atente contra los derechos fundamentales de la persona.

En cambio, la patronal sí pierde el contrato de obra y servicio que hasta ahora permitía a las empresas mantener a un trabajador temporal hasta años si se lo permitía el convenio.

El Gobierno apuesta por el contrato fijo discontinuo para sustituir al contrato temporal en la mayoría de las actividades de temporada. Y, lo que es más importante, en la actividad de contratas y subcontratas, incluidas para actividades intermitentes, determinadas o indeterminadas y con el compromiso de la empresa de llamar al mismo trabajador.

Los empresarios sí han cedido ante la restauración completa de la ultraactividad de los convenios. Es decir, la vigencia de un acuerdo laboral, aunque haya vencido, mientras no sea sustituido por otro acuerdo.

Además, el convenio sectorial nacional tendrá prioridad sobre el autonómico. Este punto será objeto de batalla por los nacionalismos.