Donald Trump.

El aumento de la inflación americana supone un desafío para Donald Trump y la Reserva Federal (Fed) en su deseo de bajar los tipos de interés y reconfortar la economía del país en tiempos de incertidumbre ante una revisión de la política comercial mundial.

Los precios sube al 2,7%, una señal de que el camino para reducir las presiones sobre los precios sigue siendo accidentado. Ahora bien, la Bolsa de Nueva York sigue dando alegrías, como el caso del índice referencial tecnológico, el Nasdaq, que este miércoles hizo historia al superar los 20.000 puntos.

En paralelo, el alza inflacionista es notable porque los precios de muchos bienes habían estado en general cayendo o estancados durante aproximadamente un año hasta agosto. Esa tendencia parece haberse revertido ahora.

Los funcionarios han indicado que una inflación persistente podría llevarlos a desacelerar el ritmo de las reducciones de tasas o detenerlas por completo.