Los reajustes empresariales motivados por la implantación de programas de gestión de equipos vinculados a la Inteligencia Artificial (IA) acaban con el puesto de trabajo de 5.231 informáticos establecidos en Canarias hasta finales de 2025.
A medida que los grandes grupos americanos que controlan el negocio de la IA, han ofrecido garantías para su uso, tanto en el coste como en la rentabilidad, los profesionales dedicados a las telecomunicaciones y tecnologías de la información han visto reducida su capacidad laboral.
Según fuentes empresariales consultadas por este periódico, la decisión del empresariado es sencilla. «Aunque suene jocoso, donde antes habían cuatro informáticos en una sección de programación y desarrollo, ahora vale con dos, incluso con uno, pero es mejor contar con alguien más para prevenir una baja por salud o para organizar las vacaciones. Es algo elemental, la IA ha cambiado todas las reglas del sistema».
Informática cuenta con un itinerario de estudios que no ha parado de crecer desde 2015, tanto en la rama de formación profesional como en la universidad. En España se contabilizan unos 67.000 estudiantes frente a los 45.000 de 2015.
En las Islas, cursan titulaciones de telecomunicaciones e informática unos 4.000 jóvenes que han depositado todas sus esperanzas en un porvernir profesional solvente.
Sin embargo, la afiliación a la Seguridad Social de los meses de agosto y septiembre de 2026, ha hecho saltar todas las alarmas. En agosto de 2025, había unos 15.000 afiliados a esta rama laboral; un año después, la actividad ha perdido 5.200 trabajadores, lo que significa una caída del 34%, tal y como se expone en la tabla dispensada por la Confederación Canaria de Empresarios de Las Palmas.

Si se observa la curva a nivel nacional, el descenso roza el 16%. La pérdida laboral afecta a 118.000 profesionales que han dejado de ser cotizantes, lo que significa que donde antes (agosto de 2025) había 766.000 informáticos ahora figuran 643.000. La razón entre los programadores es casi unánime. «La IA está causando estragos en el mercado laboral europeo, que ha sucumbido ante las corporaciones de Estados Unidos, enfriando así la confianza empresarial para contratar a más profesionales».
Las fuentes consultadas subrayan que España se ha podido convertir en exportadora de mano de obra cualificada, pero «es difícil imaginar una caída tan acusada» como la expuesta por los datos de afiliación publicados a comienzos de octubre de 2026 por el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz.
Informática y Telecomunicaciones han sido, hasta ahora, profesiones con paro cero. Portavoces empresariales del del Servicio Canario de Empleo y del Sepes, rogaron a este periódico «esperar» a la divulgación de la Encuesta de Población Activa (EPA) para «comprobar el alcance» del impacto laboral sobre «una profesión en alta estimación laboral».
En una pregunta formulada este sábado, 3 de octubre, a la IA en los buscadodores de Internet, se respondió lo siguiente con la indicación de salvaguardar las contrataciones siempre que se apueste por la megaespecialización:
«La inteligencia artificial no es necesariamente mala para el mercado laboral de los informáticos, pero está redefiniendo los puestos y transformando las tareas repetitivas en lugar de destruir la profesión por completo.
Impacto y transformación
• Automatización de tareas rutinarias: Los asistentes de código y modelos generativos asumen procesos estandarizados y de nivel de entrada (junior), como la redacción de código básico o la corrección simple de errores.
• Mayor exigencia de adaptación: Se valora menos la mera repetición de sintaxis y se prioriza la capacidad de supervisar, depurar y guiar a las herramientas de inteligencia artificial.
• Nuevos roles emergentes: Crece con fuerza la demanda de perfiles especializados en la integración de modelos, desarrollo de agentes inteligentes, ciberseguridad avanzada y gobernanza de datos».
Por su parte, el Ministerio de Trabajo ya reconoce el déficit laboral de la profesión en la siguiente consulta alojada en su web corporativa:
«La medición del impacto de la inteligencia artificial en la industria informática se ha convertido en un desafío estratégico para comprender la transformación tecnológica y laboral en curso».
«Hasta ahora, los estudios se basaban en proyecciones globales y estimaciones sectoriales, sin una visión integrada que conectara la evolución tecnológica con la reconfiguración del empleo. Se parte de la constatación de que la IA, y en particular la IA generativa, no solo automatiza tareas, sino que redefine el ciclo completo de vida de productos y servicios informáticos, amplificando capacidades humanas y generando nuevos roles».
«Este análisis se apoya en referencias internacionales y en la experiencia acumulada en anteriores disrupciones tecnológicas, para explicar cómo la adopción de la IA exige estrategias de capacitación continua, gobernanza ética y adaptación organizativa. A nivel global, el impacto de la IA en la informática no se limita a la innovación técnica: condiciona la competitividad empresarial, la autonomía tecnológica y la configuración del mercado laboral. Comprender esta transformación es clave para diseñar políticas públicas, orientar la formación profesional y garantizar que la IA actúe como un factor de progreso y no de exclusión».
«La inteligencia artificial (IA) está transformando profundamente todos los sectores y también el sector informático y su mercado laboral. La capacidad de adaptación de las personas y las organizaciones será clave en el proceso de adopción de la IA. Su impacto se manifiesta tanto en las empresas de la industria informática, como en las tareas y perfiles profesionales, desde la ingeniería del software a todos los procesos del ciclo de vida de los productos y servicios informáticos. La IA generativa, en particular, está automatizando tareas repetitivas, mejorando la productividad y permitiendo a los profesionales de la informática centrarse en actividades de mayor valor añadido. Aunque existe preocupación por la automatización de ciertos empleos, se tiende a una transformación de tareas más que a una eliminación masiva de puestos. Así mismo, surgen nuevos puestos, roles y tareas con relación a la IA que requieren competencias técnicas y multidisciplinares».

























