Leche en un recipiente creativo.

Guerra comercial en Canarias entre los operadores de piensos para animales. La ayuda europea acaba de agotarse dando lugar a un calentamiento en el precio de la leche.

Canarias es, ahora mismo, la región con el precio de salida de la leche más caro de España, ya que para los fabricantes de las industrias afines a la ganadería, el marco regulatorio de subvenciones es un chollo al confluir ayudas por importar y por transportar la mercancía y disfrutar un blindaje (Aiem) que frena la importación de lácteos a precios asequibles.

La alimentación en Canarias está escribiendo estas semanas una dura confrontación comercial entre los agentes de piensos para animales, una actividad indispensable para la cadena nutritiva de los consumidores, sobre todo, en leche, quesos y yogures.

El programa de ayudas europeas, Régimen Específico de Abastecimiento (REA), con el que se subvenciona la compra de materias primas para la fabricación de piensos, se agotó antes de tiempo sin que los gobiernos central y autonómico tuvieran capacidad de intervención. El REA dispone de 65 millones de euros al año; a piensos se destinan unos 15 millones de euros.

REA en el balance de este año en cereales, base de la fabricación de alimentos. Obsérvese las partidas agostadas a cero.

Desde entonces, los pequeños y medianos ganaderos de las Islas afrontan un panorama desolador para comprar barato el alimento de los animales.

Los principales fabricantes de piensos hicieron acopio de materias primas hasta agotar este verano las 88.000 toneladas anuales con las que se ganan el derecho a recibir las ayudas de Bruselas contempladas en REA.

Los epígrafes de paja, alfalfa y materiales vegetales se quedaron vacíos como consecuencia del cambio de tendencia que experimenta el mercado canario en el consumo de leche, que esté año batirá todos los récords, según fuentes industriales, al detectarse una tendencia mayor a derivados lácteos como quesos y yogures.

El horizonte de consumo en las Islas está situado en 45.000 toneladas de leche para 2017.

En los últimos años, la cabaña de vacas lecheras en Canarias, por ejemplo, ha aumentado en 4.000 cabezas y la previsión de algunos operadores es que siga la tendencia al alza.

El censo de ganado vacuno en el Archipiélago ronda los 17.0000 animales, de los cuales 9.948 se localizan en Gran Canaria, 4.078 en Tenerife, 1.395 en La Palma, 613 en El Hierro, 194 en Fuerteventura, 155 en Lanzarote, y 51 en La Gomera, según datos del Gobierno canario.

Europa incentiva que da gusto este mercado. Paga 700 euros por res, de manera que el ganadero pone de su bolsillo 1.300 euros. Cada vaca lechera cuesta, por tanto, unos 2.000 euros.

20 fábricas de queso

En Canarias operan en la actualidad más de 20 fábricas de queso, una cifra «impensable» cuando las Islas se incorporaron de forma plena a la UE en 1991 y se activó el programa de subvenciones REA, columna vertebral junto a las rentas del plátano y las ayudas al sector agrícola del programa matriz, el Posei.

El mismo fenómeno expansionista al abrigo de las subvenciones ocurrió con el plátano, que está financiado con 140 millones de euros al año. De 1993 a 2017, la superficie cultivada pasó de 200 hectáreas a 500 hectáreas. Consecuencia: el kilo de plátanos en Canarias es más caro que Península.

Los negocios de producción de leche y fabricación de piensos van unidos, aunque el alimento para animales incluye también a las granjas de cabras, cerdos y gallinas, de ahí el valor estratégico en la alimentación en este tipo de industrias.

Vacas lecheras en Canarias suman las 17.000 en 2017. (Foto Creative Commons).

El principal operador de piensos es Capisa, un hólding de raíz canaria agrupa a 9 empresas, liderado por la familia Etala.

La familia Etala apuesta por una baja visibilidad mediática pero su reputación empresarial es sólida, tanto en los mercados de abasto en Europa como en la diversificación geográfica que han iniciado en países africanos como Mauritania.

Esta semana, en una reunión en Asinca (Asociación de Industriales de Canarias), hubo sus más y sus menos como consecuencia del vaciado de los balances de Europa en la fabricación de piensos.

En Gran Canaria, una de las más activas en el mercado lácteo, compite con Capisa la fábrica de Piensos del Atlántico, en Gáldar.

Haricana, ubicada en Arinaga, es otro fuerte importador de materias primas aunque su negocio primario no es, por ahora, la elaboración de piensos.

La cabaña ganadera de Canarias produjo al mes unas 3.000 toneladas de leche de vaca, que se venden a los mayoristas a un promedio de 45,1 céntimos de euro por litro, el precio más alto de todo el país, lo que complica la competitividad de ganaderos, distribuidores y consumidores frente a gigantes como Mercadona, que importa la marca blanca de lácteos desde Córdoba, a través de la cooperativa Copav.

Asinca acordó convocar una junta extraordinaria para los próximos días con el fin de crear un grupo de trabajo que coordine con el Gobierno canario la reformulación del Posei ante las autoridades europeas.

Asinca cree, según fuentes empresariales, «que ha llegado la hora de evitar vaciados del balance sin una causa justificada«.

Los balances del REA llevan años sufriendo distorsiones que acaba repercutiendo al alza en el precio final del consumidor.

Aunque se trata de un asunto tabú para la Administración y las patronales, los acaparamientos de productos como alfalfa, paja, maíz, trigo o mantequilla «reducen la libre competencia entre empresas y crean una espiral de mucha presión que lleva a algunos industriales y proveedores locales a situaciones inaceptables, como venta a pérdidas, dificultades de suministro a clientes o, lo que es peor, comprar cupos a los operadores que han acaparado la mercancía con ayuda«.

«Todo eso influye en el precio final de los consumidores. Muchos pensamos que lo mejor para Canarias es la abolición del REA. Así nadie acapara«.