Ganas con Ghana. Así se vende, en las últimas semanas, la intermediación entre lo público y privado que abrigan los fondos europeos de Interreg.
La pandemia ha detraído graves problemas de ejecución, de manera que los gestores de Interreg están a la caza y captura de socios afines que participen en la elaboración de proyectos con cargo al periodo 2021-2027, más allá incluso de la naturaleza del programa, que exige que sean países vecinos a Canarias.
Pero el dinero en juego es tan voluminoso (más de 50 millones de euros para Canarias) que la política siempre es capaz de fraguar pintorescos compañeros de viaje.
Por ejemplo, Casa África organiza este jueves, 5 de noviembre, unas jornadas sobre la seguridad en El Sahel entre Madrid, Las Palmas y Acre, la capital de Ghana.
Ghana, con 30 millones de habitantes, está alejado del terrorismo, el crimen organizado y el narcotráfico propios del Sahel, un área que perjudica sobre todo a Mali y que amenaza la estabilidad de Mauritania. Las matanzas son diarias hasta el punto de que las fuerzas militares de Francia y España han sido incapaces de contener la sangría.
Europa ha fracasado en El Sahel, con un gasto de 9.000 millones de euros entre 2014 y 2019. ¿Por qué entonces aparece Ghana en el radar del Sahel siendo un país modelo en lo democrático y en lo económico?
Pues misterios varios de la diplomacia, lo cierto es que la Consejería de Economía del Gobierno, el Cabildo de Gran Canaria, la empresa pública Proexca, Casa África, la Fundación Puertos de Las Palmas y las cámaras de comercio, se afanan por atraer el interés de Ghana hacia los Interreg.
En los corrillos públicos, se da por hecho que Bruselas está tan desconcertada por el coronavirus que admitirá a Ghana aunque sea con calzador, aunque se le asigne de entrada una pequeña porción de los fondos.
Ojalá sirva para sentar las bases de una relación comercial fluida. Hasta entonces, la nota de corte en Canarias exigirá algunas jubilaciones (en breve) y más de un codazo por el consulado de Ghana en Las Palmas. La carrera está servida.




























