Monte Saint Michel disfruta de una perspectiva ilusoria dependiendo de donde lo mires, desde Normandia o Bretaña. (Foto Turismo de Francia).

El nuevo primer ministro de Francia, el desdimitido Sébastien Lecornu, presentó su principal oferta a los partidos de izquierda moderada a cambio de sostener a su Gobierno tecnócrata: suspender la reforma de las pensiones, la joya de la corona del segundo mandato de Emmanuel Macron, y crear una conferencia para modificarla antes de 2027. A cambio, los partidos deberán aprobar los Presupuestos de 2026 y comprometerse a no tumbar su Gobierno hasta entonces.

«Propondré al parlamento que desde este otoño, suspendamos la reforma de las pensiones hasta las elecciones presidenciales», expresó en el discurso a la Asamblea Nacional para presentar su programa de Gobierno. La reforma, aprobada en 2023, está en vigor, pero sus efectos todavía no se han notado. En principio, si no se deroga, en 2027 la edad de jubilación subiría de 62 a 64 años, con un mínimo de 43 años cotizados para cobrarla al completo.

La propuesta de Lecornu implicaría «un debate y un voto» sobre su suspensión, pero, a cambio, el parlamento deberá aprobar modificaciones fiscales para compensar el aumento del gasto que implicará esa paralización