La Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA) acusa al consorcio automovilístico Fiat Chrysler Automobiles de utilizar un software ilegal que alteraba las emisiones de algunos de sus vehículos. Las acciones se desplomaron un 16%.
La notificación de violación se hace de forma conjunta con la CARB, (California Air Resources Board) y afectaría a los modelos Jeep Grand Cherokee y Dodge RAM 1500.
La EPA y la CARB acusan a FCA tras detectar «la presencia de un número de dispositivos auxiliares de control de emisiones en los modelos con motor diésel 3.0 de los Jeep Gran Cherokee y las pick up RAM de los años 2014 y 2016«.
La EPA es la misma agencia que notificó a Volkswagen la manipulación de sus vehículos diésel que, hasta este viernes, le ha costado en Norteamérica ya 23.000 millones de dólares.





























