Europa regará con 390.000 millones de euros a fondo perdido, la reconstrucción económica, según el acuerdo del Consejo Europeo sellado por los presidentes de los 27 estados.
Canarias mejora la tasa de financiación de los proyectos comunitarios en un 85% y la ayuda media por isleño sube de 30 euros a 40 euros. Los 27 alcanzan un principio de acuerdo para superar con ayudas a fondo perdido los desafíos de la crisis del coronavirus. España accederá a 140.000 millones de euros, de los que 72.000 millones serán subvenciones.
La satisfacción del Gobierno español de Pedro Sánchez ha sido unánime.
Tras casi 4 días de reñida discusión, la UE logró un acuerdo un sin precedentes con el fin de salvar de la asfixia a economías como la española, la italiana o la griega, 3 países muy castigados por la desconfianza de los turistas a cuenta del Covid-19.
Los 390.000 millones de euros se materializaránn en forma de subvenciones, combinadas con un programa de préstamos de 360.000 mil millones de euros, hasta alcanzar una hucha común de 750.000 millones de euros, la misma cantidad propuesta originalmente por la Comisión Europea y por el propio Carles Michel, aunque con un matiz: la bolsa inicial a fondo perdido ascendía a medio billón de euros, un techo que se ha reducido para satisfacer a los países frugales
El plan de recuperación es parte de un gran paquete que roza los 2 billones de euros, que es el marco de 7 años con el que quiere jugar la UE, y que se formaliza cada año con la asignación porcentual de los países miembros con un 1% del PIB, hasta totalizar los 1,1 billones; el Reino Unido, que ya no pertenece a la UE, aportaba cada año unos 14.000 millones de euros.
Los líderes de la UE aún no habían firmado el paquete completo al cierre de la medianoche del lunes, tras una cumbre maratónica que solo debía durar dos días.
La presión de los países frugales no solo redujo la cantidad de subvenciones en el fondo de recuperación, sino que también ganó peso los reintegros que se utilizan para limitar los pagos anuales que realizan en el presupuesto ordinario de la UE.
El primer ministro holandés, Mark Rutte, el líder de los frugales, baraja ahora que el porcentaje de derechos de aduanas de la UE pueda ser retenido por los gobiernos nacionales para mejorar sus presupuestos, con lo que los Países Bajos mejorarán sus planes recaudatorios, como son los casos de los puertos de Rotterdam y Amberes, 2 de las plazas más grandes de la UE para la recepción de mercancías.
(Habrá ampliación)



























