Dunas del Sáhara, con un bereber tirando de su camello. (Foto Turismo de Marruecos).

España y Marruecos bloqueados en la mediana canaria. Casi dos años después de los primeros tanteos, la delimitación de las aguas continúa en el aire a causa del conflicto de El Sáhara Occidental.

El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos,Naser Burita, ha descartado este jueves que su país acometa «medidas unilaterales» o ninguna «acción sorpresa» para delimitar las aguas en el Atlántico, hecho que preocupa especialmente a Canarias.

Otro de los muchos ámbitos en los que no se han producido avances desde hace 21 meses, por ejemplo, es el de los grupos de trabajo para alcanzar un acuerdo sobre la delimitación de aguas entre Canarias y Marruecos porque Rabat está empeñado en que abarque también al Sáhara Occidental bajo su control.

Preguntado sobre la postura del Gobierno español con relación al Sáhara Occidental, Albares recordó que “la posición de España no ha cambiado” desde la declaración conjunta de abril de 2022. Sus palabras sirvieron para dar titulares a la prensa marroquí. Recordó que, en marzo y en abril del año pasado, Pedro Sánchez dio su respaldo al  para resolver el conflicto en esa antigua colonia española.

Albares se reunió con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, y a su salida hizo un panegírico de la relación de España con Marruecos desde que, el 7 de abril de 2022, ambos gobiernos suscribieron una declaración conjunta al término de la cena que Mohamed VI ofreció a Pedro Sánchez. “Los resultados de la hoja de ruta [del 2022] son evidentemente muy positivos”, había declarado el ministro horas antes a la agencia de prensa oficial marroquí (MAP). Las “relaciones son las más estrechas y ricas del mundo”, añadió.

Después, ante la prensa, el ministro español insistió en ello y puso, entre otros ejemplos, el de la inmigración que propicia una “cooperación excelente” entre ambos países. “Nuestra cooperación en materia migratoria es un auténtico modelo mundial».