España «pone orden» en la ventanilla consular del Aaiún, en El Sáhara Occidental, según declaró la ministra española de Asuntos Exteriores, Arantxa González Laya, en el Congreso de los Diputados a una moción de la diputada de CC, Ana Oramas.
Oramas expresó su «preocupación«, por la condición vecinal de Canarias, por la negativa política de Pedro Sánchez de viajar a Marruecos en su primer viaje diplomático.
González Laya, desde la tribuna del Congreso, recordó a la congresista isleña que su ministerio sí acudió al país alauita tan pronto accedió a la cargo.
Sin embargo, el centro del debate entre ambas dirigentes se centró en el cierre de la ventanilla consular del Aaiún, la capital administrativa del Sáhara, tal y como adelantó este periódico.
Exteriores acordó clausurar los servicios de expedición de documentos (no se incluyen ni pasaportes ni DNI) a los españoles saharauis residentes en El Sáhara, alrededor de 12.000, de los que 7.000 son menores.
La ministra española explicó que Exteriores «trata de poner un poco de orden» en unas dependencias (la Casa de España) que solo son depositarias de los bienes materiales que aún persisten en la ex colonia. «El consulado no existió. Tratamos de poner un poco de orden en un registro que además no está autorizado ni capacitado para actos jurídicos«.
González Alaya retó a la diputada canaria a «mantenerse en línea con la legalidad internacional«.
Oramas subrayó que el Ministerio debe buscar una solución a los 12.000 españoles saharauis que se quedan sin el servicio.
La ong de derechos humanos Asadedh, con sede en Barcelona, resalta que la clausura de los servicios supone un «grave perjuicio» para los españoles del Sáhara.



























