Beatriz Calzada, presidenta del Puerto de Las Palmas.

Endesa operará como central eléctrica del Puerto si decae Totisa, advierte la presidenta de la Autoridad Portuaria, Beatriz Calzada (CC), a preguntas de los periodistas. «La potencia de energía de este Puerto es vital».

Calzada confirmó que el consejo de administración abordó, en ruegos y preguntas, el expediente de la empresa Totisa, propiedad del ecuatoriano Alejandro Peñafiel para fijar en el suelo de La Esfinge una base de gas natural de abastecimiento a buques y una central eléctrica de 70 megavatios, potencia suficiente para cubrir la demanda privada en la próxima década.

La regidora destacó que ya se ha dirigido al regulador del sistema, Red Eléctrica (ahora Redeia), para que reconoza un aumento de la necesidad energética del puerto, cifrada en 42 megavatios antes de 2030, año en que entran en vigor las emisiones cero del transporte marítimo por orden de la Unión Europa. Calzada matizó que los puertos de regiones ultraperiféricas «no están sujetos al sistema OPS (Onshore Power Supply)», pero «un puerto comercial como el nuestro no puede permitirse no dar electricidad. Es vital para este puerto y creo que no todo el mundo está midiendo las consecuencias».

Calzada se mostró prudente con las mociones del Cabildo GC y del Ayuntamiento capitalino, contrarios al proyecto de Totisa, pese a que en 2019 se mostraron a favor en votación del consejo. «Vamos a estar muy atentos a cualquier riesgo de perjuicio a la salud de las personas, pero debemos dejar que trabajen los técnicos para concluir el expediente sin injerencias».

Totisa Holdings con su proyecto de planta energética en el Puerto de La Luz.

El Puerto de La Luz cuenta con 26 megavatios de capacidad máxima, un techo insuficiente, según Calzada, si se pondera el consumo de un portacontenedor (4 megas) o de un crucero. «Este fin de semana tuvimos cuatro cruceros que consumen de una sola vez 16 megavatios».

Beatriz Calzada se mostró firme con las expectativas del Puerto para cubrir el consumo y la demanda. Recordó un estudio elaborado por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), en 2022, que descartó la viabilidad de los cinco puertos de ámbito estatal si fueran a depender de las renovables.

La presidenta subrayó que en vísperas del consejo se reunió con las patronales (Asocelpa, Fedeport y Oneport) y el Clúster Marítimo. «Me transmitieron su preocupación, que comparte esta presidencia. Les inquieta que se geste una semilla que cuestione las necesidades de este puerto, aunque en ningún caso se justificará una actividad que produzca daño a la población».

Calzada señaló que el marco energético del Puerto se basa, por un lado, en el almacenamiento para fortalecer el bunkering (más de 2 millones de toneladas al año) y, por otro, en la generación de energía eléctrica para los nuevos retos de sostenibilidad frente a la huella de carbono. «Y si no podemos tener una planta de generación de combustible (gas natural licuado), tendremos que ampliar el almacén de combustibles. La energía eléctrica es crucial para la descarbonización, y tenemos que dar esa potencia porque los barcos van a dejar de emitir dióxido de carbono. Es lo que nos espera y tenemos que prepararnos».

En la actualidad, el dossier de Totisa está sujeto a la declaración de impacto medioambiental, por parte del Ministerio de Transición Ecológica, y a las evaluaciones del Gobierno canario.

Si decae el proyecto de Totisa, el Puerto impondrá el establecimiento de una subestación de Endesa como sustituto con el fin de garantizar la viabilidad del sistema de abasto, según fuentes portuarias consultadas por este periódico. La filial de Enel ocuparía el espacio dejado por Totisa en La Esfinge, igualando o superando los 70 megavatios.

Coalición Canaria cuenta con mayoría en el consejo de administración de manera que forzaría a la eléctrica a fijar las bases de un programa inversor que superaría los 100 millones de euros.