Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo.

El portavoz del partido que sustentaba a la vicepresidenta Yolanda Diaz, a la ministra de Sanidad, Mónica García, y al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, se vio forzado este jueves a dimitir de todos sus cargos y a dejar la escena pública después de las denuncias por presunto acoso sexual contra decenas de mujeres.

El #MeToo que ha sacudido a Sumar se conocía desde agosto de 2023, y una parte del partido calló hasta la extenuación. Una cuenta de Instagram, de la periodista Cristina Fallarás, y la difusión de la noticia del diario Público, acabaron con el pacto de silencio de Íñigo Errejón, el economista con cara aniñada que un día elevó a los cielos Pablo Iglesias, y que ha ahora no ha dudado en reconocer que lo ocurrio «no le sorprende».

La crisis de Sumar fortalece a Podemos como alternativa de la izquierda justo cuando se rumorea la vuelta de Iglesias. La ex ministra y diputada Ione Belarra, no ha dudado en ponerse al lado de las posibles víctimas de Errejón, denunciando que el sistema de apoyo a las mujeres está quebrado. «No las creen».

El tsunami Errejón ha zarandeado al Gobierno, ha sido asumido por el denunciado, que admitió la veracidad de los relatos de sus víctimas, y ha dejado con más agujero que un queso plato al partido fundado por Díaz, tanto que el presidente Pedro Sánchez ha tenido que salir en su auxilio.

El caso no aguantaba más y saltó coincidiendo con un viaje de la vicepresidenta a Colombia, con el fin de aliviar la que iba a ser la presumible presión mediática sobre la titular de Trabajo.

Errejón participó en la fundación de Podemos, se pasó a Mas Madrid y, luego, a Sumar, mostrando una carrera contra el tiempo que pasaba por vivir pegado al sistema público.

Sumar sostiene al Gobierno y la críticas generalizadas se elevan a Yolanda Díaz con la pregunta: «¿Sabía la que se avecinaba contra su portavoz en el Congreso?»