Cruceros en Las Palmas dan un salto de gigante con más de 120 millones de euros de inversión, tanto pública como privada.
El concurso lanzado en diciembre de 2020 por el consejo de administración de la Autoridad Portuaria, dibuja un cambio radical en la gestión de las terminales de cruceros, de manera que un único operador asumirá Santa Catalina, Arrecife y Puerto del Rosario. Y lo que genera aún más expectativas para convertir a Las Palmas en puerto base del turismo marítimo, es que la unidad de negocio romperá el factor estacional al prolongarse la actividad de cruceros durante todo el año.
El miércoles 30 de junio de 2021 concluye el plazo para la presentación de ofertas. Según fuentes empresariales, entre los concurrentes habrá al menos un grupo multinacional con capacidad para promover inversiones por encima de los 25-30 millones de euros.
A los proyectos privados se unen las aportaciones del sector público para relanzar el tráfico en los 3 puertos orientales, que en 2019 alcanzó su cifra récord por encima de los 2,5 millones de turistas.
La Autoridad Portuaria ha invertido 45,4 millones de euros en el muelle de Santa Catalina (15,2 millones), Arrecife (25,6 millones) y Puerto del Rosario (4,6 millones).
El nuevo plan de empresa del ente público que preside Luis Ibarra prevé aumentar la cartera de obras de ampliación y mejora con otro paquete de 47,4 millones: 2,5 millones en Santa Catalina, 17,1 millones en Arrecife (tanto Naos como Mármoles) y 27,8 millones en la capital majorera.

El concurso ha despertado el interés internacional de la industria naval de cruceros por la estabilidad climatológica de Canarias y por su ubicación geográfica para extender la condición de puerto base para las rutas trasantlánticas, tanto en servicios como en reparaciones.
La oferta de Las Palmas incluye como novedad que el ganador del concurso disfrute de una condición «neutra» (como el puerto de Hamburgo, en Alemania) para ganar en eficiencia frente a navieras, armadores o empresas licencitarias de servicios. «Se puntuará la experiencia, la capacidad financiera y el conocimiento del negocio
Por ejemplo, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, con menor capacidad y volumen que Las Palmas, otorgó la gestión de su terminal a Carnival, compañía de cruceros de Florida (Estados Unidos), una decisión que podría retraer la llamada generalista de otros competidores.
A diferencia de Tenerife, Las Palmas se ha esforzado en garantizar que las terminales de servicio público ofrezcan un marco competitivo basado en la calidad y en los precios a los turistas, de manera que los costes de construcción y explotación no determinen el resultado final de las tarifas. «De poco vale una sede marítima emblemática cuando la instalación del puerto base arriesga su eficiencia y amenaza el precio que pagarán los turistas. Se prima la tarifa frente a la inversión e, incluso, lo que se pretenda devolver al dominio público cuando acaba la inversión«.
Los muelles de Santa Catalina, con una superficie de 32.700 metros cuadrados, dispondrá de una concesión entre 25 y 40 años dependiendo del presupuesto del licitador.
Arrecife, por su parte, con 34.000 metros de suelo, plantean un periodo de 12 a 20 años y Puerto del Rosario, con 6.300 metros, también ofrecerá el mismo tiempo ocasional que la capital conejera.
Los tráficos previstos en el pliego de enero de 2021, apuntan a buques de 2.500 y 4.000 pasajeros.

Optimismo tras el parón
Tras el parón del coronavirus, la industria de cruceros seguirá creciendo como muestra la cartera de pedidos a astilleros, de ahí que los Puertos de Las Palmas intensifiquen el impulso a las terminales.
Los 3 puertos orientales pasaron de 668.500 pasajeros en el año 2010 a 2,5 millones en el 2019. Incluso durante el arranque del Covid, Las Palmas consiguió el primer puesto en número de pasajeros de cruceros del sistema portuario español, con 517.241 turistas.
En noviembre de 2020 gracias a los cruceros seguros de TUI Cruises, AIDA Cruises y Hapag Lloyd, que navegaban solo entre islas y con pasaje alemán traído expresamente en vuelos charter para el crucero, Las Palmas transmitió al circuito mundial una prueba de vuelta a la normalidad, que le reportó 44.382 pasajeros más.
Luis Ibarra ha informado en varias ocasiones de la necesidad de superar la falla de medios para atender de forma óptima todas las escalas de cruceros y poner fin a un anacronismo en la moderna explotación de puerto land-lord (propietario) que es como se conoce en el argot la figura de un terminalista privado.
El concurso trata de apartarse del modelo de terminal privada de un armador, y se busca un operador neutral con capacidad de atraer tráficos de todo el mercado. Otro de los requisitos para poder ofertar en este concurso, es el de tener experiencia en la gestión de terminales de pasajeros en transporte regular o de cruceros turísticos.
El 60% de la valoración estará destinado a la propuesta técnica mientras que el restante 40% lo estará al capítulo económico. La mitad de la valoración de la propuesta económica dependerá de las estructura tarifaria y las tarifas máximas que se aplicarán por los servicios al pasaje, por lo que la Autoridad Portuaria insiste en que no solo apuesta por una gestión neutral hacia el mercado, sino también lo más eficiente posible en lo económico.
El concurso establece 4 zonas de concesión, y no se admitirán ofertas que no presenten propuestas para todas ellas.
• La primera comprende los muelles de Santa Catalina del Puerto de Las Palmas, con 32.694 m2 disponibles en la zona terrestre, sin contar los muelles ni la zona de maniobra de los atraques. En esta zona hay 1.587 m de atraque en cuatro alineaciones.
• La segunda zona es el Muelle de Puerto Naos en el Puerto de Arrecife, con 34.097 m2 disponibles en la zona terrestre y 350 m de atraque, aunque debe contemplar el dar servicio a la ampliación sur prevista del muelle de cruceros, con otros 340 m de atraque más.
• La tercera zona es el Muelle de los Mármoles en Arrecife, con 7.315 m2 en la zona terrestre y 650 m de atraque.
• La cuarta zona es el Muelle de Cruceros del Puerto del Rosario (Fuerteventura), con 6.286 m2 en la zona terrestre y 390 m de atraque.


























