
Cristo en la Cruz junto al Cireneo, de la parroquia de Santo Domingo, sufrieron la rotura del eje delantero del trono que procesionó en el encuentro del Santo Encuentro, uno de los más simbólicos de la Semana Santa de la capital grancanaria.
Los hechos ocurrieron pasadas las 10 de la noche de este miércoles, cuando la procesión volvía a la iglesia tras discurrir por las calles de Vegueta, junto a cuatro tronos más, y celebrar en la Plaza de Santa Ana, delante de la catedral, el tradicional encuentro de Cristo en la Cruz con la Virgen de los Dolores, San Juan, María Magdalena y la Verónica.
Unas 3.000 personas, según la Policía Local, acudieron a la llamada del patronazgo del Cristo en la Cruz, que regenta el empresario Fernando del Castillo, quien permaneció en todo momento junto al accidentado trono.
El paso se quedó bloqueado en la esquina de Obispo Codina, justo cuando iba a doblar en Doctor Chil, a pocos metros del Museo Canario. El Cristo encabezaba la procesión de manera que las dos bandas de música y las autoridades civiles y militares, con una representación del Mando Aéreo, feligreses y espectadores, tuvieron que retroceder hacia la calle de Espíritu Santo y girar e Reyes Católicos para retomar después Doctor Chil.

La reparación del eje llevó más de media hora de manera que el Cristo y el Cireneo vieron cómo los demás tronos pasaron de largo hacia Santo Domingo. Hubo un momento de cierta tensión cuando el paso, de varios cientos de kilos de peso, se escoró hacia la izquierda, obligando a la Policía Local a desalojar la acera adyacente.
Los acompañantes del trono, incluidos nazarenos y el propio Fernando del Castillo, formaron una cadena de contrapeso para permitir que dos hombres con oficio en mecánica remendaran la avería.
Poco antes de las once de la noche, Cristo y el Cireneo subieron la calle del casco antiguo sin cornetas ni tambores, alentados únicamente con el aplauso de los espontáneos, el brillo de la luna y los bombillos anaranjados de Vegueta.
La figura del Cireneo representa uno de los momentos más emotivos de la Pasión de Cristo, al tratarse de la persona que lo ayudó a cargar la cruz hasta el Calvario.



























