El gigante de las materias primas Glencore confirma que los beneficios de su filial de carbón aumentan casi un 900% hsta los 8.800 millones de euros en el primer semestre de 2022, más de lo que obtuvieron Starbucks Corporation (café y restauración) o Nike (deporte) en todo un año.
Las ganancias del productor número uno del mundo, Coal India, casi se triplicaron. mientras que las empresas chinas que producen más de la mitad del carbón del mundo registraron más ingresos en el primer semestre, con más del doble hasta un total de 80.000 millones de euros, informa Bloomberg.
El fuerte tirón en el consumo y producción de carbón arranca coincide con una crisis climática a medida que las temperaturas se disparan y los ríos y embalses se secan, mientras los gobiernos tratan a marchas aceleradas de reducir los consumos eléctricos.
El seísmo de la invasión rusa de Ucrania ha implicado un giro en las prioridades de abastecimiento energético, lo que implica que tanto los derivados fósiles y el carbón han vuelto al alza. Y a medida que la demanda se expande y los precios alcanzan máximos históricos, las ganancias presentan cifras récord.
Según los expertos, cada vez será más difícil para el mundo dejar el hábito de quemar carbón como combustible, ya que los productores trabajan para exprimir toneladas adicionales e impulsar la inversión en nuevas minas. Si se extrae y quema más carbón, la probabilidad de mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados centígrados sería aún más remota. Polonia es uno de los grandes productores de carbón de Europa, mientras que España cerró todas sus minas aún a costa de que la transición hacia energías más limpias fue pagada por los contribuyentes con una tasa en el recibo mensual de la luz.
Los costes de la electricidad en Europa están en niveles récord y los residentes en los países en desarrollo sufre apagones diarios porque sus empresas de servicios públicos no pueden permitirse importar combustible.
A principios de este mes, el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, arremetió contra las empresas de energía, diciendo que sus ganancias eran inmorales y pidiendo impuestos sobre las ganancias extraordinarias.
Los defensores del carbón dicen que el combustible sigue siendo la mejor manera de proporcionar energía de base barata y confiable, especialmente en los países pobres. A pesar del enorme despliegue de energías renovables, la quema de carbón sigue siendo la forma favorita del mundo de generar energía, ya que representa el 35% de toda la electricidad.



























