Cánnabis hace historia en Canarias al cobrar las subvenciones al transporte.
Cánnabis se convierte así en mercancía bonificada por Europa. El Ministerio de Fomento dio también el visto bueno y el Gobierno canario acaba de autorizar las operaciones comerciales en las Islas para asistencia sanitaria.
Desde 2018, el Cáñamo en bruto o trabajado (sin hilar) tiene derecho a percibir las subvenciones al transporte de mercancías con las que la Unión Europea beneficia a Canarias para ser competitiva en el mercado continental.
Cánnabis sativa dispone incluso de un número aduanero que, a partir de ahora, pasa a ser el 5302, que es como se conocerá partida.
La decisión final de incluir al cánnabis en el listado de productos y mercancías con derecho a la bonificación al transporte (similar a la que cobran los importadores de papa o los exportadores de tomate) correspondió al vicepresidente del Gobierno y consejero de Obras Públicas, Pablo Rodríguez.
En Canarias existen alrededor de 180 clubes sociales de cánnabis, que operan como registros oficiales de personas que consumen a través de redes legalizadas de distribución.
En mayo del pasado año 2017, el Parlamento de Canarias aprobó una iniciativa para regularizar el uso medicinal del cánnabis, uniéndose a cámaras autonómicas como las de Catalunya y Euskadi o a países como Portugal u Holanda.
La orden de Pablo Rodríguez para dar de alta al cánnabis en el listado de subvenciones, fue firmada el 23 de febrero de 2018, dentro de las bases reguladoras de vigencia para compensar la carestía que supone la distancia con los mercados de abasto.
La Unión Europea recoge la compensación al transporte marítimo y aéreo de mercancías en el anexo 1 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
Los costes subvencionables estarán sujetos a la cantidad importada y, por el momento, la Administración desconoce cuánta cantidad se moverá en Canarias para terapias o consumos privados.
Europa financia el flete del cánnabis, las tasas portuarias o aeroportuarias, los costes de manipulación del cargamento una vez que toca suelo isleño, las tasas de seguridad y el recargo por el incremento del coste del combustible, conocido como BAF.
Cálculos oficiosos de Hacienda estiman que legalizar el consumo de la marihuana generaría ingresos a las arcas públicas en concepto de impuestos indirectos.
En Canarias las previsiones por consumo responsable reportarían a la Agencia Tributaria en torno a 50 millones de euros, en el caso de que se estipularan gravámenes parecidos al tabaco o a las bebidas alcohólicas.

En Colorado (Estados Unidos), el primer año en se regularizó el consumo de cánnabis para uso medicinal, los ingresos por impuestos se elevaron a unos 120 millones de euros; en 2016 se calcula superó los 180 millones de euros.
En base a estas previsiones, en Canarias unas 60.000 personas consumen cánnabis de forma regular en Canarias, en los 180 locales de asociaciones legalmente constituidas.
Su consumo está en zona de línea roja si se ingiere en los clubes cannábicos, a los que se permite cultivar hasta 6 kilos por mes para consumo de los socios. Pero si sus miembros sacan el cánnabis de la sede social para consumirla en otro lugar, en la vía pública, y la policía lo detecta, se incautará de la sustancia y advertirá de una sanción administrativa.
La venta con fines de lucro está penada legalmente.
En España, Alcaliber, grupo controlado por Torreal, la sociedad de inversión del empresario Juan Abelló, firmó el pasado año una alianza estratégica internacional con Canopy Growth Corporation y su filial alemana Spektrum Cannabis GmbH para entrar de lleno en el negocio del cánnabis medicinal.
Alcaliber, de la que Torreal controla el 60% y Sanofi el 40%, es uno de los grandes grupos de la industria médica de estupefacientes. La empresa, con sede en la Península, es líder en producción de morfina, con el 27% de la producción mundial.
También produce el 18% de la tebaína, otro alcaloide opiáceo usado en numerosos fármacos. Cuenta con licencia exclusiva para producir la planta Papaver Somniferum, comúnmente conocida como Adormidera, o Amapola Real, que contiene componentes químicos de los que se deriva el opio.
La alianza de Alcaliber con Canopy es el primer acuerdo entre este gigante del cánnabis, cotizado en Bolsa, y el líder del sector farmacéutico en estupefacientes médicos. En la actualidad, Alcaliber exporta más del 90% de su producción a más de 40 países.



























