Miles de personas iniciaron la protesta contra el turismo de masas en Las Canteras, junto al Auditorio, en 2024. (Foto Xavier Aparici).

»Canarias tiene un límite’, sobre el que se ha organizado la movilización ciudadana de este domingo contra la masificación de las áreas alojativas, pone el foco en el turismo y la vivienda

Las manifestaciones convocadas en las Islas para este  domingo 18 de mayo, trata de alzar la voz en una jornada de movilización ciudadana que se replicará en todo el Archipiélago y en varias ciudades de la península y Europa, busca denunciar y replantear el modelo económico actual basado en la turistificación, la especulación y la desigualdad, y exigir un cambio hacia un modelo más justo y Canarias sostenible.

Según las plataformas de activismo social Gran Canaria tiene un límite e Islas de Resistencia, «hay suficientes razones para una nueva movilización que recoge el sentir de un pueblo cansado de ser ignorado y maltratado”.

Gran Canaria tiene un límite e Islas de Resistencia afirman que esta es solo «la primera etapa en un nuevo capítulo de lucha, una lucha más firme y directa» por el bienestar de Gran Canaria. La manifestación 18 M comienza a las 11.00 horas en el Auditorio Alfredo Kraus.

El acto de protesta que convocan “ciudadanas y ciudadanos anónimos”, reclama reflexionar y un cambio de modelo” porque “la isla está colapsada social y ambientalmente”. Se exige una transformación profunda por el futuro del medioambiente Canarias.

Las principales reivindicaciones se centran en los siguientes ejes:

Conservación de espacios naturales y establecimiento de una ecotasa.

Moratoria en el turismo y en el uso vacacional de propiedades.

Derribo de hoteles ilegales en Lanzarote.

Gestión pública del agua, un recurso esencial.

Regulación de la compra de viviendas para personas extranjeras.

Implementación de una Ley de Residencia.

Por otro lado, ante el posible éxito de la convocatoria, la consejera de Turismo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León (PP), abre la vía a flexibilizar las críticas admitiendo que será necesario «hablar y debatir» sobre fiscalidad en el sector para la reforma de la Ley turística y ha invitado a los grupos parlamentarios a presentar sus aportaciones.

La consejera ha dicho que comparte algunas de las reflexiones de los manifestantes, pero no demoniza un modelo que, siendo mejorable, ha dado grandes oportunidades de desarrollo a las islas.

Ha reconocido que hay un problema de acceso a la vivienda en el que la industria turística tiene que ver «en una pequeña parte», sobre la cual el Gobierno trata de actuar.

Según la consejera, los ingresos del turismo en Canarias fueron de 25.000 millones de euros, lo que se traduce en ingresos fiscales para la comunidad.

El gasto medio diario de cada turista ha crecido en un 26%, el gasto en transporte público en un 34%, el número de pasajeros interinsulares es un 39% más, la facturación en restauración ha crecido un 46%, en supermercados un 24% y en actividades de ocio un 43%.

Sin embargo, los manifestantes opinan que las cifras de la consejera «son el negocio de unos pocos, no de la mayoría de los canarios que sufren las consecuencias de la precariedad y la pérdida de bienestar, algo de lo que no participa la consejera por su aparente alto estilo de vida».