Desierto del Sáhara, camino del Aaiún desde la carretera de Tarfaya.

Canarias se hace oír en Marruecos, a pesar de que el Gobierno magrebí hizo todo lo posible para excluir a los representantes isleños de la misión diplomática que gira, este viernes 24 de enero de 2020, la ministra de Exteriores, Arancha González.

La ministra se desplaza a Gran Canaria el sábado tras su primer viaje oficial al país alauita. El Gobierno autónomo eleva una protesta por la ampliación de las aguas a través de una declaración oficial, en la que muestra su rechazo frontal a la frontera marítima que plantea Marruecos.

En su viaje a Rabat, la ministra abordará el conflicto de las aguas, además de otros asuntos de sensibilidad social como la igualdad y los derechos de la mujer. El Sáhara, como es habitual, no forma parte de la agenda.

La declaración oficial de Canarias manifiesta lo siguiente:

1º) La oposición y desacuerdo del Gobierno de Canarias a la aprobación unilateral el 22 de enero de 2020, por parte de la Cámara de Representantes de Marruecos (Parlamento) de dos nuevas leyes de delimitación marítima que pueden afectar a la competencia legítima española sobre las aguas que rodean el archipiélago canario y además vulneren la legalidad internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas.

2º) La necesidad y obligatoriedad legal de que Marruecos respete, en la delimitación de las aguas marinas que comparten España y Marruecos en el Atlántico oriental africano alrededor de Canarias, los derechos e intereses canarios y estatales en el espacio marino objeto de delimitación dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) y la plataforma continental.

3º) El Gobierno de Canarias valora las acciones diplomáticas desplegadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores y su titular, la ministra Arancha González, en relación con este asunto, de manera especial la afirmación tajante de que no habrá delimitación efectiva por parte de Marruecos de aguas colindantes entre los dos países hasta que se produzca un acuerdo previo sobre el reparto de esas aguas por parte de los dos Gobiernos. Sin ese acuerdo, la delimitación marítima en aguas del Atlántico oriental junto a Canarias no se ajusta a derecho y por lo tanto no podrá Marruecos hacerla efectiva.

4º) Canarias confía en que se mantenga la máxima firmeza del Gobierno de España en la defensa de los intereses del Estado y del Archipiélago en las aguas circundantes de la Comunidad Autónoma de Canarias y el respeto a la legalidad internacional. El Gobierno de Canarias se mantendrá atento y en contacto continuo, con la máxima coordinación institucional, con el Ejecutivo español para conocer de primera mano y compartir, previa consulta de este, cualquier decisión que adopte de forma unilateral Marruecos y sea contraria a los intereses de España y de las Islas en sus aguas cercanas.