Por Jacques Olivier, Bruselas (especial Meridian)
#Bruselas22M. Un testigo ocular de los ataques terroristas en el aeropuerto de Bruselas, empleado en el servicio de plastificación de maletas, confesó que una cristalera del techo se rompió en varios pedazos y partió en dos a una mujer.
El testimonio fue recogido por una nube de periodistas, que lo entrevistó en los exteriores del aeródromo. «Subíamos por las escaleras automáticas y sentimos de pronto una fuerte explosión. Sobre nuestras cabezas cayeron muchos cristales. Fueron segundos de mucho desconcierto…, no sabíamos qué pasaba. Una señora que bajaba en sentido contrario salió muy mal parada. Un cristal la partió en dos, le sesgó las dos piernas…».
Este héroe anónimo, de raza negra y nacionalidad belga, salvó a dos ancianos de una muerte segura al conducirlos hacia un lugar seguro dentro de un ascensor. «No querían soltarse, pero les dije que bajaran, que se pusieran a salvo… Yo volví a ayudar a las personas heridas. Ha sido muy duro».




























