Alfredo Briganty, en una entrevista periodística. (Foto Youtube).

Briganty detenido en Marbella para acudir este viernes, 15 de julio, al juicio eólico, quedó en libertad a primera hora de la jornada.

Eólico es un caso de presunta corrupción derivado del concurso de energías limpias diseñado por el Gobierno de Canarias en 2003.

Las investigaciones policiales comenzaron en 2005 y derivaron en la detención de varios encausados, como altos cargos del Gobierno y empresarios.

Este viernes comienza el juicio después de que uno de los procesados, Alfredo Briganty, abogado de profesión, se ausentara el miércoles 13 de junio por falta de asistencia letrada.

El presidente de la Sala y magistrado Pedro Herrera decretó su detención inmediata para que se persone en la Ciudad de la Justicia de Las Palmas.

Según fuentes jurídicas consultadas por Espiral21, el plantón de Briganty podría interpretarse como una estrategia defensiva para ser mostrado ante el jurado popular escoltado por la policía, de manera que pudiera suscitarse una posible suspensión del juicio.

Existen, al parecer, precedentes en el ordenamiento español donde la defensa de los encartados logró que prosperara la solicitud de anulación del jurado popular y la consiguiente anulación del proceso.

En declaraciones a El Espejo Canario Radio, Briganty se mostró partidario de colaborar con la Justicia. «Estoy a disposición de su señoría. No me escondo lo que sí he pedido es un aplazamiento de un mes para estudiar el sumario ya que he cambiado de abogado«.

«Es que no tengo el sumario y otras personas como Celso Perdomo con los que he contactado tampoco. Solo quiero tener esa oportunidad y poder defenderme en condiciones de un proceso que me ha causado un daño moral, personal y profesional impagable«.

El Espejo dio a conocer le contenido de un escrito del procurador de Perdomo, Lorenzo Olarte hijo, en la que se pide a la Sala que cite a declarar como testigo al juez Salvador Alba, porque, presuntamente, es conocedor de filtraciones sobre el caso que harían dudar de la imparcialidad de la instrucción.

Alba, miembro de la Sección Sexta de la Audiencia de Las Palmas (el caso se juzga en la Primera), juzgó el caso faycán, por una presunta corrupción en el Ayuntamiento de Telde cuando gobernaba el PP.

Alba se encuentra, en la actualidad, de baja por enfermedad tras ser objeto de una sanción disciplinaria ante el Consejo General del Poder Judicial.