Blackstone en Londres. (Foto FT).

¿Blackstone? Sí gracias, encantado de conocerle.

Blackstone es el nuevo gigante turístico de Canarias que pasa a controlar 2.164 habitaciones (más de 4.000 camas) tras la compra por 600 millones de euros de HI Partners, la división hotelera del Banco Sabadell.

Blackstone llega a Canarias sin pasar por los despachos del Gobierno canario, de los cabildos de GC y Tfe y de los alcaldes de SBT o Adeje.

Blackstone, que cotiza en la Bolsa de Nueva York a 33 dólares por acción, es un fondo de inversión creado en 1985 por 4 socios. Hoy tiene 2.000 empleados y una cartera de activos inmobiliarios que asusta: 104.000 millones de euros.

Blackstone se ha hecho con seis hoteles en Canarias: 2 en TFE (Abama y Jardín Tropical) y 4 en GC (Catarina y los IFA Dunamar, Continente y Beach); estos 3 últimos, los vendió Lopesan al Sabadell por 104 millones de euros, hace 4 meses.

Blackstone ha querido entrar por la puerta grande del mercado turístico e inmobiliario español. La gran bomba la protagonizó este verano al hacerse con la mayoría del ladrillo de Santander-Popular por 30.000 millones de euros, una operación calificada por los expertos como la más grande de los últimos tiempos en Europa.

Blackstone gestiona fondos por valor de 375.000 millones de euros que lo convierten en uno de los titanes de su segmento, un hito consolidado en sus 32 años de vida.

El negocio de Blackstone se basa en la compra de activos en «situaciones singulares» con grandes descuentos para su reestructuración y posterior venta.

El gigante divide su negocio en cuatro núcleos: capital riesgo, hedge fund, financiación corporativa e inversión inmobiliaria. Aunque la rama del capital riesgo es, quizá, la más conocida y a la que se asocia la marca Blackstone, es el segmento inmobiliario el que más aporta al total de activos bajo gestión (28%).

La llegada de Blackstone a España no fue temprana. Tras tantear el país antes, y pese a realizar varias operaciones como la adquisición de 6.400 millones en hipotecas tóxicas de Catalunya Caixa, no fue hasta 2014 cuando abrió su oficina en Madrid. Un año antes, nombró presidente en España a Claudio Boada, que había pasado por Atlas Capital, el Círculo de Empresarios, Lehmann Brothers y HSBC.

En España, Blackstone cuenta, entre otras inversiones, con varias socimis cotizadas en el MAB y con Anticipa Real Estate, plataforma de gestión de activos inmobiliarios creada bajo la estructura de Catalunya Caixa Inmobiliaria.