No es habitual que el muelle de Santa Catalina, en el Puerto de La Luz, comparta, en plena temporada de cruceros, la línea de atraque con uno de los colosos que participan en la extracción de petróleo en aguas de África central y atlántica.
Este jueves, 4 de diciembre, la presencia de Coral del Atlántico, con bandera de Brasil, rompió la imagen de serenidad habitual de los turistas del muelle para ofrecer una estampa que desafía el ingenio naval.
El Coral del Atlántico es un buque perforador especializado en colocar tuberías para la captación y búsqueda de crudo. Desde primera hora de la tarde, marca ruta hacia Amsterdam, con el fin de someterse a una revisión por mantenimiento.
El buque cuenta con con 146 metros de eslora total, 30 metros de manga y 18.000 toneladas de peso bruto.

























