ATH Bioenergy da sus primeros pasos en el polígono de Arinaga (Gran Canaria) para construir una planta que transformará en biometano, fertilizantes y energía, los residuos orgánicos de los hoteles y los supermercados de Canarias, la primera de las cuatro que aspira a abrir en las islas, con una inversión total de 100 millones de euros.
ATH es propiedad en un 80% del fondo de infraestructuras Suma Capital, según trascendió este año 2024; el 20% restante del capital continuará en manos del promotor, la sociedad suiza Tibanna AG.

El cronograma de construcción, que comenzará de manera escalonada en el verano de 2024, abarcará la planta de Gran Canaria en el Puerto de Arinaga, seguida por las instalaciones en Tenerife, Fuerteventura y, finalmente, Lanzarote.
Según explicaron este viernes en la presentación institucional, la esencia innovadora de ATH Bioenergy radica «en su enfoque revolucionario para la gestión y valorización de residuos orgánicos, incluyendo desechos de hoteles y supermercados, residuos de poda y materia orgánica». Estos materiales se transformarán en biogás y biometano, reintegrándose en los hoteles y comercializándose a otras industrias comprometidas con la descarbonización de su consumo de energía.
Este modelo circular proporcionará a las Islas «una alternativa verde y autóctona a la importación de combustibles fósiles, específicamente el GLP (gas licuado del petróleo), actualmente el principal consumo energético en el archipiélago.
Además, ATH Bioenergy abordará el desafío actual de la gestión de residuos en las islas, desempeñando un papel clave en el tratamiento y valorización de residuos orgánicos, y contribuyendo así a la reducción de vertidos en los vertederos.
Las plantas procesarán aproximadamente 120.000 toneladas de residuos orgánicos, en su mayoría provenientes de cadenas hoteleras con las cuales ya se han firmado cartas de intenciones para la recogida y gestión.
En palabras de Ruperto Unzué, socio de SC Infra Suma Capital, «contamos con un equipo de primer nivel, que aporta profundo conocimiento del sector y del mercado energético y de residuos en las islas». «Se trata de un proyecto revolucionario y ambicioso que refleja como pocos, los conceptos de circularidad y descarbonización».
Además de la producción y comercialización de biometano, ATH Bioenergy participará en el mercado de fertilizantes orgánicos, aportando soluciones a los agricultores y en especial a los productores de plátanos en las Islas Canarias.
La inversión en ATH Bioenergy se convierte en la quinta operación del fondo de infraestructuras sostenibles gestionado por Suma Capital, el SC Climate Impact Fund III, tras las operaciones en Adec Global (valorización de escorias y tratamiento de áridos), Zamora Eco Energías (redes de calor renovables), Biometano Montes de Toledo (producción de biometano y compost) y la italiana CH4T (transformación de plantas de biogás).
Este fondo tiene una cartera de 300 millones de euros y se centra en invertir en compañías o proyectos que impulsen la lucha contra el cambio climático, promoviendo la transición energética y la economía circular en Europa.
La operación ha sido asesorada en la parte del vendedor por Alantra y Andersen Legal, y en la parte del comprador por KPMG, Arup y Baker McKenzie.

Primera piedra
La primera piedra de la planta contó con la presencia del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y los presidentes del Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria, Fernando Clavijo, y Antonio Morales.
Durante el acto, el ministro Torres ha defendido que «si hay un lugar en la Unión Europea, o incluso en todo el planeta, en el que el aprovechamiento de las energías limpias con altísimas posibilidades y susceptibles de utilizarlas por la ciudadanía con ese objetivo de protección del entorno, es, sin duda, el archipiélago canario».
Por su parte, el presidente Clavijo ha destacado que «este proyecto pone en evidencia cómo el sector turístico puede contribuir a la diversificación económica y al desarrollo de esta tierra desde otras actividades diferentes a las pernoctaciones y el consumo, pero directamente vinculados con ellas».
«Tenemos que aprender a relacionarnos con nuestro entorno de otra manera, limitando el volumen de deshechos y cuando esto es imposible, consiguiéndoles una segunda vida útil. Porque el futuro de Canarias será verde o no será».
El presidente del Cabildo pronosticó que la futura planta de biogás de Arinaga se convertirá «en un pilar de la economía circular de Gran Canaria» y ha subrayado que «lograr una economía circular y regenerativa, será un componente básico para el futuro neutral en carbono» por el que apuesta la corporación.

























