Asia frena su alto consumo sobre el lujo.
La jornada de este miércoles tiñó de rojo la cotización de las principales firmas del sector premium europeo, que se contagian del batacazo que sufre Kering (propietaria de marcas como Gucci, Bottega Veneta, Saint Laurent, Alexander McQueen o Balenciaga), tras sufrir la peor jornada bursátil de su historia, con una caída que ha llegado a alcanzar el 15%.
El batacazo se produce pocos días después de que el Stoxx Luxury Index, que recoge a los 10 valores europeos más importantes de esta industria, alcanzara máximos.
El golpe llegó tras confirmarse un secreto a voces: la retracción del crecimiento asiático, que se trasladó a una caída mayor de la prevista de las ventas compañías claves como Gucci (representa dos tercios de los beneficios de todo el grupo Kering), que piede un 20% de su facturación en la región oriental. «Las previsiones preliminares de Kering para el primer trimestre, que apuntan a un descenso del 10% en las ventas comparables, apuntan a una caída del 20% en Gucci (frente al descenso del 6,5% del consenso), debido a la debilidad de Asia. Esto puede llevar a rebajas de las estimaciones para 2024 del 6-8%, incluso con el otro 50% de la cartera estable y por encima de las expectativas. Gucci es más importante para la contribución operativa y al flujo de caja (33% de margen en 2023 frente al 24% de Kering)«, según Bloomberg.
La corrección que sufren en bolsa principales insignias del lujo como Kering, Burberry y Pernod Ricard (con caídas de más del 8% anuales en todos los casos) van de la mano de los recortes planteados por las casas de análisis.

























