
En Tenerife, grupos vinculados a movimientos de ideología fascista acosan al joven Gerson, activista y defensor de los Derechos Humanos, que al encontrarse un cartel de la convocatoria en todas las islas de la manifestación racista que mezcla la delincuencia con la inmigración y la pretenden criminalizar, lo retiró del mobiliario público en el que sin autorización lo habían plasmado.
Ante la Fiscalía ante un posible delito de odio, los migrantes africanos osn «personas que se han visto en la obligación de abandonar a sus familias, dejando atrás a madres, padres, pareja, hijas e hijos, con la ilusión de poder conseguir un mejor futuro».
«Vaya desde aquí todo nuestro apoyo, manifestamos nuestro total apoyo a Gerson y vamos a denunciar a los acosadores por delito de amenaza, odio y por violación del derecho a la propia imagen».
En los contenidos difundidos en las Redes, se anima a divulgar el domicilio de Gerson, así como sus señas personales y profesionales con el fin de que, en base a soportes audiovisuales o testimonios oculares, se consideren pruebas incriminatorias.


























