Al vent. Al viento. El viento… ¿Por qué será que todos cuantos vienen del sur sienten el viento de otra manera? Lo sienten, en definitiva. Aquellos que nacen al sur del Sur. Y lo viven, aún cuando marchen.
“Se trata de traer viento en los ojos para despedazar lo que está hecho injustamente”. Decía el verso. Decía el poeta (Juan Jiménez). Hay viento en los ojos de muchos y no todos saben bien qué hacer con él.
No todos saben cómo hablar con él. Pero sí cuánto puede hacer llorar. Porque el viento escuece cuando le haces frente sin palabras. Y sin razón. Son las razones las que te empujan, las que hacen del viento un aliado que te susurra todas las palabras al oído.
Y sales con la cara al viento porque ya lo llevas en los ojos. Hoy como ayer. Hace 50 años también era mayo aquí. Hacía viento aquí, al sur. Siempre hay viento en el sur.
Hace 50 años, mientras los adoquines (‘pavés’) volaban por los aires en París, Juan Jiménez, el poeta del sur del Sur (Carrizal), publicaba ‘Y no es por el peso del sol por lo que cae’ (1968).
Y exactamente un 18 de mayo de hace 50 años, Ramón Pelegero, Raimón, cantaba ‘Al vent’ en la facultad más politizada de aquella España franquista, la de Políticas y Económicas de Madrid.
Se celebraba un recital de Raimón que pasaría a la historia como un hito más de aquel ‘Mayo del 68’, convulso en todo el mundo. Raimón cantó ‘Al vent’ en catalán (perdón, catalá).
(No en vano, el dirigente del Sindicato Democrático de Estudiantes de Madrid, el estudiante Arturo Mora, que hizo posible aquel acto reivindicativo, y que superó todas las expectativas desbordando la asistencia, fue detenido varios días después días del recital y acabó preso en las cárceles franquistas).
Raimón era otro muchacho del Sur. En cualquier caso, España está al sur, toda ella…Para quien no lo haya comprendido aún. Y siempre estás al sur de algo o de alguien.
‘Al vent’ puso en pie a todos…
Al vent,
la cara al vent,
el cor al vent,
les mans al vent,
els ulls al vent,
al vent del món.
Al viento,
la cara al viento,
el corazón al viento,
las manos al viento,
los ojos al viento
al viento del mundo.
Un verdadero canto a la libertad, entonces como ahora. Pero entonces era ‘Mayo del 68’. Fue un concierto que marcó un antes y un después en la lucha antifranquista. Un antes y un después en la sociedad española. Y, por qué no, un antes y un después en ese viento que sopla.
Sobre todo, en ese viento que sopla al sur del Sur, alimentando el deseo y el talento de tantos. El hecho de haber cantado en catalán entonces constituyó todo un hecho reivindicativo, que fue secundado por toda una generación, catalana o no, como canto a la libertad y a la identidad.
Y por eso consterna palabras como las del nuevo President de la Generalitat, Quim Torra, divulgadas públicamente por escrito
“Hay gente que ha dejado de estar en la luna -española- y hacen de su vida un ejercicio diario de compromiso (…) Gente que ya se ha olvidado de mirar al sur y vuelve a mirar al norte, donde la gente es limpia, noble, libre y culta. Y feliz”.
Creo que cuando Raimón cantó “I tots, tots plens de nit, buscant la llum, buscant la pau, buscant a déu, al vent del món”, era limpio, noble, libre y culto. Y feliz… Sobre todo, feliz.
Feliz de cantar en su lengua materna y sentirse respaldado por todo un colectivo que lo respaldaba, que luchaba por la libertad (pese a los riesgos de estar allí). Todos ellos nobles por el compromiso, todos ellos limpios por el deseo de cambio que portaban…
‘Y todos, todos llenos de noche, buscando la luz, buscando la paz, buscando a dios, al viento del mundo’. (Raimón, ‘Al vent’).
Por cierto, entre los diputados que apoyaron la investidura de Quim Torra, se encuentra la diputada marroquí en el Parlament llamada Sawla El Garbhi, lleva ‘hijab’ y es del Sur, más al sur aún.
https://youtu.be/b0wEzoEBFfk
Insisto. Hay viento en los ojos de muchos y es tendencia. En el Sur, siempre. Y estamos en mayo.
‘Cantero por cantero
te iremos conquistando,
tierra nuestra.
Cantero por cantero
te levantaremos.
Cantero por cantero
te iremos conquistando
para el niño.
Para el amor.
Cantero por cantero.
Golpe de savia,
libertad
alzada‘.
De Juan Jiménez (el poeta del sur del Sur ), en el poema de su primer libro, ‘Y no es por el peso del sol por lo que cae’ (1968).

























