Adelita es el corrido más famoso de la Revolución mexicana.
En realidad, es un homenaje a una mujer, Adela Velarde Pérez, La Adelita, que nació en Ciudad Juárez, Chihuaha, el 8 de septiembre de 1900.
Su figura protagoniza uno de los corridos más populares durante la Revolución Mexicana. Durante la lucha armada se convirtió en una especie de himno para las tropas revolucionarias que lo entonaban antes de la batalla, tal y como publica Mexicodesconocido.com.
Adelita, durante la lucha armada, conoció a un teniente villista, llamado Antonio Gil. El amor irrumpió de golpe y cada noche, tocaba con su guitarra canciones románticas frente al tren donde dormía ella.
Adelita y Antonio se volvieron amantes inseparables hasta que en la batalla de Torreón, en 1914, una de las más sangrientas de la revolución los separó. Durante la toma de Gómez Palacio y mientras Antonio asistía a los heridos, fue alcanzado por las balas y cayó moribundo. Adela lo sostuvo entre sus brazos y él, con sus últimos respiros, alcanzó a recitarle esta estrofa: “Si acaso yo muero en campaña, y mi cadáver lo van a sepultar, Adelita por Dios te lo ruego, que con tus ojos me vayas a llorar”.
Antes de morir Antonio logró indicarle que en su mochila había un regalo para ella. El obsequio era una hoja de papel doblada con el famoso corrido escrito en ella. Adela se la entregó a los músicos de la brigada y ahí mismo comenzaron a interpretarlo. Hasta hoy.



























