Abengoa quiebra. El anunció estaba descontada en los mercados pero fue este lunes, 22 de febrero de 2021, cuando confirmó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que solicita la declaración de concurso voluntario.
La deuda financiera y con proveedores de la empresa ascendía en 2019 a más de 6.000 millones de euros. De esta cifra, 1.200 millones son con proveedores. El resto es deuda financiera y otras cuentas pendientes, como impuestos (más de 200 millones). El grupo arrastra un déficit patrimonial de más de 4.000 millones.
El grupo informó que los acreedores financieros le había retirado el oxígeno y que no habían extendido las prórrogas que venían concediendo hasta ahora al plan de refinanciación.
Los acreedores financieros, entre ellos Santander y CaixaBank, habían ido concediendo prórrogas desde septiembre a la espera de materializar ese plan financiero.
Ahora solo queda intentar salvar trozos de Abengoa. Es decir, filiales por separado.
Abeonga perteneció a la familia andaluza Benjumea, y deja en el aire más de 5.000 empleos.
En Canarias lideró, hace 2 décadas, la implantación de la energía eólica.

























