Rotundo éxito de convocatoria en favor de Ceuta en Las Palmas de Gran Canaria. Unas 15.000 personas, según los promotores, y 8.000, según la Policía Autonómica, reivindicaron un cambio en la política española contra la inmigración irregular con el fin de reenviar a los marroquíes a su lugar de origen. «Ceuta no se vende», «Abajo la inmigración ilegal», «Canarias no es marroquí», «España despierta», «Pedro Sánchez fuera ya» se corearon al unísono junto a un manto de banderas españolas desplegado en el arco que iba desde la plaza Santa Ana hasta la Catedral para ocupar casi toda la longitud de la calle Obispo Codina.
«Ceuta somos todos, Ceuta española» pasó a convertirse en el protagonista de una aglomeración que doblegó las previsiones iniciales hasta en los ámbitos más optimistas. La iniciativa de respaldo solidario a la ciudadanía ceutí, por el desbordamiento de su ciudad, llenó la falda de las Casas Consistoriales de la capital grancanaria. Al acto no acudió la alcaldesa, Carolina Darias (PSOE), contraria a que se promoviera una movilización pacífica que se prolongó durante varias horas y que pone en jaque la campaña electoral socialista para las elecciones locales de mayo de 2027.

No hubo consignas políticas ni alusiones estruendosas a los partidos políticos que rechazan la estrategia del Gobierno de Sánchez con Ceuta, tras la entrada masiva de 80.000 marroquíes a final del mes de julio. La concentración se inició hacia la 6 de la tarde, una hora antes de la cita oficial, para continuar hasta pasadas las 9 de la noche.
Ramón, uno de los participantes, portaba la enseña negra y blanca de Ceuta, dos colores que muestran la integración y la multuculturalidad que ha reinado en la ciudad desde hace siglos. «Ahora, ese equilibrio, se ha desecho por decisión de un presidente que no se merecen los españoles. Sánchez ha traicionado a los ceutíes y mañana, esa misma desgracia, nos puede ocurrir a los canarios. Debe irse ya y convocar elecciones generales cuanto antes».
El ambiente previo a la concentración ya barruantaba el hastío. La difusión del informe policial que negó el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska (PSOE), sobre Ceuta no deja lugar a dudas. Los textuales del informe policial sobre la invasión de Ceuta rezan lo siguiente para probar que se trató de una «planificación previa», de un montaje «guiado y activo de las Fuerzas marroquíes» y una operativa «fuera del alcance» de las mafias y el crimen organizado.
Con estos mimbres, las miles de personas que acudieron al corazón de Vegueta no necesitaban guión previo. «Sánchez sólo escribe renglones torcidos. Lo de Ceuta es una tomadura de pelo y una canallada», exclamana Remedios, natural de Telde, quien no dudó en desplazarse hasta Las Palmas.
«Todo lo que he visto de Ceuta me da mucha pena. Son españoles con derechos que se incumplen. La Ley de Extranjería hay que revisarla y poner más trabas al tráfico ilegal de personas. Me pregunto qué pasará si mañana entran otros 80.000 o 90.000 en Ceuta o en Melilla», subraya Paco, recién graduado en Económicas.




























