¿Riesgos de una epidemia? La urbanización: 800.000 personas viven en GC próximas a la costa

Los efectos de la economía global: alto consumo humano de proteínas animales, deforestación e intensidad agrícola nos vuelven más vulnerables, según 'The Wall Street Journal'

Riesgos en las epidemias coloca a la urbanización como uno de los principales factores para evaluar la facilidad de contagio del coronavirus.

Un estudio del influyente periódico The Wall Street Journal, publicado el 7 de marzo de 2020, sitúa a la urbanización, al alto consumo humano de proteínas animales o a la intensidad agrícola como factores de pandemias en la propagación del Covid-19, según el criterio de científicos y epidemiólogos.

La urbanización es un factor constante en todos los territorios desarrollados. Según WSJ, la globalización social y económica “da la ocasión a los insectos para estar más alcance de la población“.

Los procesos de concentración urbanística son palpables en islas como Gran Canaria, donde el 85% de sus residentes (unas 800.000 personas) viven próximas a la costa, por debajo de la cota geográfica de los 300 metros, según datos del Consejo Insular de Aguas del Cabildo de GC.

La urbanización (menos de 50.000 personas vivirían en el resto de la isla) lleva aparejados que las áreas más pobladas se sitúen cerca de granjas de gallinas o cerdos, que son siempre una plataforma de riesgo para los contagios que requiere redoblar esfuerzos de inspección y asepsia ahora que el coronavirus es una realidad en las Islas con 21 contagiados.

Al aumento del consumo humano de proteínas animales (la demanda de pollo ha crecido en 97 millones de toneladas a finales de 2019), se le une la intensidad de cultivos y la deforestación.

Los expertos coinciden en que la humanidad estará cada vez expuesta a pandemias cíclicas, que dan como resultados alertas sanitarias de gran alcance como la sufrida en Italia (cuarentena para 16 millones de personas), o graves crisis económica.

Las 5 epidemias del siglo XXI han provocado 300.000 muertos y pérdidas financieras cifradas en 230.000 millones de euros en los últimos 30 años.

El síndrome agudo respiratorio (Sars) se prudujo entre los años 2002-2003; la gripe porcina, en 2009; luego se propagó el Ébola entre 2014-2016 que desoló a Sierra Leona y Liberia; en 2015 irrumpió con fuerza el Zika y en 2016, el Dengue. Ahora, el turno es para el Covid-19.

Los expertos consultados creen que el coronavirus se superará con la llegada de temperaturas más cálidas y la implementación de vacunas y tratamientos médicos más eficaces.

Coronavirus en un hospital de Asia.

Ahora bien, alertan de que “será necesario” convivir con nuevos parásitos, virus y bacterias y añaden, con tono agorero, que dentro de 10 años, la nueva epidemia será más mortíferas que todas las anteriores, según se deterioren los factores de vida como la urbanización o la dependencia de proteínas animales y la explotación de cultivos por encima de sus capacidades.

El WSJ es contundente en su argumentario de concentraciones demográficas: en 1980, el 19% de la población china vivía en zonas urbanas; en 2000 creció hasta el 36%; en 2019, el 60% de los habitantes reside en ciudades, como es el caso de Wuhan.

Estados Unidos lidera el gran ránking urbanita: el 82% al cierre de 2018.

En enero de 2019, el candidato socialista al Cabildo de Gran Canaria alertó en su programa electoral de los riesgos económicos, sociales y sanitarios de la urbanización de la isla. Ni siquiera su partido tomó ese debate cuando Ibarra pasó a presidir la Autoridad Portuaria.