REPARAR UN CRUCERO EN EL FUTURO DIQUE SECO DE ASTICAN GENERA 2 MILLONES DE EUROS AL DÍA

Las obras concluyen en 2021 con una inversión de 35 millones de euros. La mano de obra se duplicará desde los 1.500 empleados hasta los 3.000

Reparar un crucero en el futuro dique seco de Astican en el Puerto de La Luz generará unos 2 millones de euros de facturación al día, según las estimaciones del consejero delegado del grupo, Germán Carlos Suárez, durante la cumbre internacional de Atlántico Medio que se celebra en Las Palmas.

Las obras concluirán en 2021 y tendrán una inversión de 35 millones de euros, tal y como adelantó Espiral21 en 2018.

El empleo será otro de los atractivos del proyecto. Los turnos de mano de obra de 1.500 trabajadores al día se duplicarán hasta 3.000, tres veces más, por ejemplo, que la plantilla de Navantia para uno de los barcos turísticos de Carnival.

El dique seco de Astican aspirar a captar parte del tráfico de gran tonelaje que navega cada año junto a las aguas canarias.

Alrededor de 1.400 buques de alto tonelaje serán susceptibles de reparar en el Puerto de Las Palmas, que hoy cuenta con infraestructura límite para pasar de 36.000 toneladas a 90.000 toneladas.

Germán Carlos Suárez, consejero delegado de Astican. (Foto Espiral21).

La sociedad Astican Dry Duck acaba de constituirse en Canarias con un capital social de 30.000 euros, que será la encargada de impulsar la construcción del dique seco y de tramitar los incentivos fiscales del fuero isleño (REF).

Astican cuenta con activos valorados en 1.500 millones de euros y su facturación supera los 700 millones de euros anuales.

El dique seco se prolongará junto a las actuales instalaciones en la zona norte del Puerto, con 320 de longitud, 9,5 metros de calado y 45 metros de ancho.

Los turnos de mano de obra de 1.500 trabajadores al día hasta 3.000, tres veces más que la plantilla de Navantia para uno de los barcos turísticos de Carnival.

Astican fue adquirida en 1989 al Instituto Nacional de Industria (INI), del Gobierno español. La mayor parte de su actividad naval se especializaba en pesca, pero en la actualidad el portfolio de la compañía está diversificado hasta alcanzar las plataformas off-shore (off-shore) que perforan en el Golfo de Guinea.

En 2015 se convirtió en base de operaciones en el Atlántico Medio de la división marítima de Rolls Royce, que en 2018 pasó a manos del gigante noruego Kongsberg, coparticipado por el Gobierno escandinavo con 30.000 barcos en su cartera de clientes, 8.000 empleados y sedes en 34 países.