¿Comprar o comer fuera? Tómate la temperatura y enseña tu móvil

Europa estudia cómo implantar las nuevas aplicaciones Códigos QR para comprobar si un ciudadano presenta riesgos de salud por el Covid-19. China e Israel ya lo implantan con éxito. Será un hito sin precedentes en las garantías constitucionales

¿Quieres comprar o comer fuera? Tómate la temperatura y enseña tu móvil. Los gobiernos europeos preparan medidas sin precedentes difíciles de entender en Estados constitucionales y garantistas, pero la salud es la prioridad de un continente que cuenta con 400.000 positivos de Covid-19.

Europa se mira en Israel o China, que han sido los primeros en desarrollar un gran sistema de big-data para seguir los pasos de los ciudadanos, comprobar su temperatura, analizar su geolocalización y contrastar las compras de 7 días. Con esa información, creará un perfil y te asignará un color que deberás enseñar para entrar al súper, a la farmacia o a un restaurante. De lo contrario, serás vetado.

Por ejmplo, la ciudad epicentro de la epidemia, Wuhan (China) reabre sus negocios desde el lunes, 30 de marzo de 2020. Eso sí, los clientes tienen que escanear un código QR con sus teléfonos para verificar su estado de salud antes de entrar a las tiendas. Es el signo de los tiempos, el signo de Covid-19.

China e Israel han sido los primeros países que han optado por implantar una aplicación tecnológica que, como medida preventiva para paliar la epidemia, cambiará los hábitos comerciales antes de entrar en una tienda o acceder a un restaurante a comer.

Antes que nada, los consumidores y usuarios tendrán que llevar un móvil encima con la aplicación descargada y preparada. De lo contrario, al menos en Asia, se le impedirá la entrada.

Pero, ¿qué es el Código QR? ¿Podrá implantarse en Europa con la misma rapidez que en China o Israel? ¿Como gestionará Sanidad la calidad de nuestra salud?

El Gobierno chino monitorizó toda la información referente a medios de transporte como vuelos y trenes de pasajeros que salían de Hubei, y también se realizaron inspecciones exhaustivas casa por casa, incluso llegó a sondear a las personas para detectar casos de contagio.

Mujer china con su hijo en el gran aeropuerto de Beijing. (Foto Daily Mail).

En marzo 2020, una vez que el brote estuvo bajo control a gran escala, China restableció su trabajo y producción. Actualmente todas las regiones de China excepto Hubei han vuelto al trabajo normal, pero para evitar un posible rebote durante este período de restablecimiento, China ya había lanzado el “Código QR de salud”.

El QR utiliza la tecnología big data de información de varios organismos y empresas para prevenir y controlar Covid-19 entre la población china. 

Los desarrolladores de esta tecnología son también los principales proveedores de comercio por Internet en China, Alibaba y Tencent, por lo que no ha resultado complicado crear una gran base de datos con información personal de la que ya disponen estas compañías para el sistema de crédito social chino.

El Código QR de salud es accesible a toda la población china, incorporádolo como una funcionalidad más dentro las dos apps más utilizadas en China: Alipay (para hacer los pagos online) y WeChat, (un equivalente al WhatsApp), informa cuadrenosdeseguridad.com.

Prácticamente toda persona que reside en China, tiene estas apps instaladas en sus móviles. Al pinchar en la nueva funcionalidad por primera vez, todo usuario tiene que autorizar el tratamiento de datos relativos a la temperatura corporal por parte de la compañía, para poder empezar a usar el QR. Este código QR, de acuerdo con las instrucciones fijadas por el Gobierno chino, opera bajo un sistema de tres colores: verde, amarillo o rojo.

Códigos QR en los 3 colores que definen el estado de salud frente al coronavirus. El verde te permite acceder a las tiendas. El amarillo, 7 días de confinamiento y el rojo, 14 en cuarentena.

Trés códigos

El código verde permite a la persona moverse libremente por el espacio público. El código amarillo requiere que la persona haga un confinamiento de siete días. El código rojo requiere un confinamiento automático de 14 días. Los códigos amarillo y rojo pueden volverse verdes una vez transcurrido el tiempo de confinamiento pertinente.

El criterio que permite al Gobierno determinar el color que se asigna a cada ciudadano, radica en los lugares en los que el individuo ha estado recientemente, y la información relativa a la geolocalización de dichos desplazamientos proviene de los tres principales operadores de telecomunicaciones en China: China Mobile Communications Group Co., Ltd; China United Network Communications Group Co., Ltd., y China Telecommunications Group Co., Ltd.

Además, para mantener el código QR actualizado, cada individuo debe registrar su temperatura corporal diariamente, con el fin de informar de su estado de salud al Gobierno.

El usuario solo necesita actualizar su registro de temperatura a diario en una de las dos apps, que comunica además al Gobierno, que después se monitoriza por el “Centro para el Control y Prevención de Enfermedades” de cada ciudad del país.

En España, el código QR de salud chino inspiró a la app “STOP COVID19 CAT” y la plataforma “Autoevaluación del COVID-19”[2] que acaban de lanzar los gobiernos catalán y madrileño, ante la situación de crisis sufrida. Sin embargo, estas soluciones no disponen a fecha de hoy, de una información tan detallada como la temperatura corporal diaria de todos sus ciudadanos.

La información del QR se actualiza a diario, ya que si no lo hacen no pueden acceder a ningún lugar público, ni privado abierto al público.

Si tienen código QR de salud desactualizado no pueden acceder a supermercados, farmacias o a sus trabajos. Si una persona trabaja en un supermercado, debe escanear su código antes de incorporarse en su lugar de trabajo.

Según Reuters, “los medios estatales tienen como objetivo implementar este tipo de sistemas tanto en los puntos de control de viajes como en los vecindarios individuales para rastrear a cualquiera que pueda estar en riesgo de propagar la enfermedad”.

Actualmente muchos supermercados cuentan con personal de seguridad en la puerta que pide a los ciudadanos mostrar el código antes de entrar a comprar sus alimentos.