Puerto proyecta un dique seco de 30 millones para consolidar las plataformas de petróleo

Ibarra rompe el dilema frente a los diques flotantes y lanza una apuesta que consolidaría a Las Palmas en el tráfico off-shore hacia el Golfo de Guinea

Puerto de Las Palmas proyecta la construcción de un dique seco de 30 millones de euros para consolidar el negocio de las plataformas petrolíferas.

Puerto, a través de su presidente, Luis Ibarra, tratará de impulsar la que sería una de las grandes infraestructuras de la actividad marítima frente a las costas africanas y al tráfico off-shore que navega hacia el Golfo de Guinea en busca de crudo.

Ibarra, economista de profesión, lleva unos meses evaluando con técnicos de la casa y con los principales operadores del Puerto, la subida del barril de petróleo, que previsiblemente tocará los 80 dólares en el primer semestre de 2018.

El dique seco es una de las obras más importante en el segmento de reparaciones navales, ya que permite vaciar de agua la instalación en la que atraca el barco.

La inversión estimada del dique seco rondaría los 30 millones de euros.

El dique seco del Puerto de La Luz se anclaría en el dique Reina Sofía, promoviendo así la nueva longitud del gran espigón del Puerto por unos 40 millones de euros.

El criterio de Ibarra pasa por zanjar de una vez por todas el dilema que plantean armadores, navieros y empresas off-shore en aguas profundas en referencia a los diques flotantes.

Ibarra ya ha manifestado en varias ocasiones que es partidario de un dique flotante por su rentabilidad a favor de los clientes del Puerto y el retorno del negocio para las empresas reparadoras.

Ibarra pretende que la inversión de los 30 millones corra a cargo de fondos privados, como ha ocurrido con Armas, Astican o Zamakona.

Ibarra prevé dar los primeros pasos para el dique seco durante el trimestre en curso con el objetivo de sondear las expectativas del sector empresarial, además de aprovechar la promoción internacional del Puerto de Las Palmas en los principales eventos y ferias.

El equipo directivo de Ibarra está convencido de la idoneidad del dique seco en detrimento del flotante, que es la opción por la que ha optado Santa Cruz de Tenerife para el Puerto de Granadilla.

Este mes de enero, la empresa siciliana Palumbo Tenerife Shipyard trasladó a Granadilla una parte de un dique flotante de 80.000 toneladas de fuerza ascensional.

El traslado se llevó a cabo desde Puerto de España, en la isla de Trinidad, y llegó al recinto portuario granadillero el día de Reyes.

Consta 270 metros de eslora y 78 metros de manga, y  fue construido en el año 1967. Según los datos que han trascendido, este equipamiento se encontraba fuera de uso desde el año 2014 debido al cese de actividad del astillero Avondale, que se encuentra en el río Mississipi, en Estados Unidos.

Los huracanes que afectaron a la zona del Caribe durante la primera parte del otoño demoraron la llegada del dique flotante, que está incompleto por ahora.

La empresa Astilleros de Santander (Astander), propiedad de Astican, amplió en 2016 la manga de su dique seco, una mejora que le ha permitido recibir buques de mayor tamaño y aumentar su facturación y el empleo, al abrir su campo de actuación al 90% de los barcos que navegan por el mundo.