PSOE conspira contra Hidalgo: revienta el sueldo de directores generales

Los funcionarios de mayor rango en la cadena de mando se quedan sin revisión salarial. Los jefes de servicio, en cambio, ganan más pese a tener menos competencia

PSOE vuelve a conspirar contra Augusto Hidalgo, alcalde de LPGC, a costa de reventar la subida de sueldo a los directores generales, cuyas atribuciones resultan claves para los expedientes de mayor trascedencia en el Ayuntamiento.

PSOE ya maniobró contra la credibilidad de Hidalgo a comienzos de año cuando lo sometió a un proceso electoral en la agrupación de LPGC frente a un principiante, Miguel Ángel Pérez del Pino. Hidalgo acabó perdiendo por 7 votos de diferencia.

Hidalgo fue el encargado de fichar al menos a los 6 principales directores del Ayuntamiento, a los que prometió en 2015 mejores retribuciones que en sus puestos de origen a cambio de asumir más responsabilidades.

Se trata de funcionarios de élite, con el mayor rango en la cadena de mando y con un acceso a la información más reservada del consistorio.

Hidalgo, graduado en Ciencias Políticas y Sociología (y no abogado de profesión como informó por error este periídico), dio órdenes en 2016 a un concejal de su confianza (Mario Regidor, Recursos Humanos) para que iniciara las revisiones salariales acorde a la legislación vigente.

Los trámites duraron 2 años y ahora, cuando procedía su aprobación, los expedientes saltan por los aires al abrigo de “la cruenta batalla interna” que libra el PSOE en sus filas, según fuentes del partido consultadas por Espiral21.

En marzo de 2018, el tripartito que gobierna en la ciudad más pobladas de Canarias (PSOE, Podemos y Nueva Canarias), aprobó la revisión salarial de la plantilla municipal con una nueva relación de puestos de trabajo (RPT).

Al tratarse de cargos profesionales, los directores generales quedaron fuera de la RPT a expensas, eso sí, de las nuevas remuneraciones pactadas en 2015, que se sometieron a diversos procedimientos como la adecuación de sus perfiles al de habilitados nacionales (que fue descartada por la Intervención) o a un manual de valoración que determinó mejoras entre el 24% y el 30%.

El concejal encargado de tramitar en mayo de 2018 las órdenes a la comisión de gobierno en el que participa la oposición, es Aridane Romero, convertido en el martillo de herejes de Hidalgo durante las elecciones en la agrupación socialista.

Romero no informó a la oposición hasta la víspera de la aprobación de la revisión salarial, lo que provocó la inquietud en Ciudadanos, Partido Popular y Unidos x GC.

Romero incluso se candidató en los primeros compases de la lucha por el poder, pero el cerebro de la caída de Hidalgo, Sebastián Franquis, lo desaconsejó a última hora para evitar estragos en las filas municipales.

Romero persuadió a Hidalgo en una conversación en el despacho de la Alcaldía, para que desistiera en su propósito. Aridane Romero, a su vez, tampoco concurriría.

Augusto Hidalgo, en el centro, flanqueado por 4 de sus concejales. Aridane Romero es e segundo por la derecha (Espiral21).

Al final, Franquis y el presidente del Cabildo de GC, Antonio Morales, buscaron un candidato nuevo, al que ascendieron como ejecutivo en la empresa Ferrocarriles de Gran Canaria, que debe gestionar 1.600 millones de euros en los próximos años.

Franquis, que es secretario insular del PSOE en GC, apuesta por renovar el pacto en el Cabildo GC en 2019 con Morales, al abrigo de los sondeos electorales.

Nueva Canarias pidió al PSOE garantías previas a las que se opuso Hidalgo, más proclive a cerrar acuerdos una vez celebradas las elecciones.

Ahí comenzó la caída de Hidalgo, según fuentes conocedores de las negociaciones que se mantenían, hasta ahora, en secreto.

Esa pérdida de aliento en el aparato político del PSOE hacia Hidalgo va ahora más, al minar la imagen pública de los directores generales, que, de la noche a la mañana, “se ven envueltos en un campo de llamas del que no forman parte“, según portavoces municipales. “Hidalgo puede ser a partir de ahora un alcalde que camine entre sombras“, según el Partido Popular.

Los directores generales no salen de su asombro al ser víctimas “de una escandalera política que no se merecen. Se trata de excelentes profesionales con un rendimiento y una capacidad de trabajo desbordante“.

Ahora mismo, el director general de Hacienda, David Gómez, sobre el que han recaído la mayor parte de las críticas de Podemos, NC o Ciudadanos, debe revisar el incumplimiento de la regla de gasto en la que ha incurrido el alcalde.

El equipo de gobierno fijó unos ingresos por el Impuesto de Bienes Inmuebles que no se han cumplido y, ahora, se ve obligado a reorientar el presupuesto de 2018 con la amenaza de sanción por Madrid.

David Gómez es el cuarto responsable de Hacienda en lo que va de mandato del Tripartito; los otros tres, Benito Cabrera, Mercedes Cejudo y Conrado Domínguez, dimitieron en el cargo.

Hidalgo mantiene a Romero en sus funciones de concejal para no perder la mayoría y evitar una crisis sin precedente en el seno socialista.