Pagos por Internet implanta una nueva norma apenas conocida

Usuarios, tiendas y bancos se verán afectados por la entrada en vigor de una ley europea que refuerza la seguridad en los pagos electrónicos, incluso, con el iris o huella digital

Pagos por Internet implanta una nueva norma apenas conocida por los comercios. Los expertos calculan que hasta el 75% de los comercios desconce el funcionamiento de la PSD2.

Desde el  14 de septiembre la forma en que se compra por Internet debería cambiar.

La entrada en vigor en España la normativa europea PSD2, promete reforzar la seguridad en los pagos electrónicos y la entrada de nuevos operadores en el comercio online.

La directiva PSD2 es una norma aprobada por la Comisión Europea en 2015 para sustituir a la regulación anterior (PSD) de 2007, que regulaba el mercado de los pagos electrónicos en la zona euro.

La normativa europea impacta en el sector financiero, pero también afecta a los proveedores de pagos electrónicos, a los marketplaces y a los comercios electrónicos.

Los entidades financieras se verán afectadas por el open banking (banco abierto). En reusmen, las entidades estarán obligadas a dar acceso a las cuentas de sus clientes a terceras empresas. Con esto se busca homogeneizar las condiciones en las que operan todos los proveedores de servicios de pago (TTPS, por sus siglas en inglés).

Hasta ahora, en el momento del pago de una compra online, los comercios tenían que contactar con una serie de intermediarios que, a su vez, se conectaban a la compañía responsable de la tarjeta (por ejemplo, Visa o MasterCard) para, finalmente, cargar el cobro a una cuenta corriente. Sin embargo, con la PSD2 el consumidor podrá autorizar al comercio para que ejecute pagos en su nombre a través de su cuenta bancaria. Así, el comercio y el banco se comunicarán ahora a través del móvil con un aplicación de tipo API (application programm interface). Precisamente, la API garantiza la protección de los datos bancarios del usuario a través de un sistema de autenticación reforzada que pretende evitar operaciones fraudulentas.

Con la entrada en vigor de la normativa PSD2, las entidades financieras, al aceptar que los datos bancarios de los usuarios sean utilizados por otras empresas -previa autorización del propio cliente en cada una de las operaciones que haga-, lograrán que las compras y transacciones sean más rápidas. Además, se eliminarán elementos físicos como las tarjetas bancarias.

Pero la realidad difieren del ordenamiento y los comercios están todavía poco preparados para el sistema de pagos PSD2, pese a que hará más seguras para el cliente las transacciones mediante una sistema de doble autenticación.

La PSD2 busca reducir el fraude en el pago con tarjeta aplicando dos elementos de seguridad diferentes, a elegir entre la posesión (de la tarjeta o del móvil), el conocimiento (un pin), y la inherencia (la huella digital o el iris, por ejemplo).

La doble autenticación del cliente será necesaria tanto para hacer pagos por internet como en comercios físicos, aunque se han establecido algunas excepciones en compras de importe reducido para agilizar este tipo de pagos. Será así, por ejemplo, en los pagos de peaje con aplicaciones como “Vía T” o aquellos otros por importes de menos de 20 euros. En estos casos el consumidor podrá hacer hasta cinco abonos sin autenticarse o hasta un límite de 150 euros en total.