Morales deja en manos de Tenerife la proyección de Risco Caído

El Cabildo adjudica a una empresa tinerfeña, Ínsula Innovación, la coordinación técnica de las montañas sagradas de GC. El contrato se resolvió sin publicidad por 45.000 euros

Morales rompe con su discurso sobre el pleito insular y deja en manos de Tenerife la proyección internacional de su proyecto estrella, Risco Caído.

Risco Caído está en la parrilla de salida para ser incorporado al protectorado de la Unesco.

Risco Caído forma parte del conjunto de montañas sagradas habitadas por los aborígenes, desde la que se abren líneas de investigación académicas para conocer la antropología y desarrollo de los guanches en Gran Canaria.

Desde que llegó a la presidencia del Cabildo GC, Antonio Morales ha insistido una y otra vez en el desequilibrio del Gobierno de Fernando Clavijo para explicar la pérdida de competitividad económica y empresarial de la isla redonda.

Sin embargo, a la hora de adjudicar la campaña de promoción más ambiciosa del Cabildo en política patrimonial, según el consejero de Cultura, Carlos Ruiz, el presidente del Cabildo prefiere confiar en una sociedad de Tenerife.

El Cabildo adjudicó a través de un contrato negociado sin publicidad, los servicios para la coordinación técnica del expediente del paisaje cultural de Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña de Gran Canaria para la propuesta de Patrimonio Mundial de la Unesco, según la resolución a la que accedió Espiral21, fechada en julio de 2018.

Morales cerró el acuerdo con la empresa Ínsula Innovación y Sostenibilidad SL, constituida hace 7 años y en la que figura como administrador Luis Gortazar Díaz Llanos.

Ínsula Innovación tiene su sede en la Avenida Islas Canarias de Santa Cruz de Tenerife.

Ínsula Innovación gestionará desde Tenerife fondos por valor de 45.000 euros para un proyecto que persigue colocar a Gran Canaria en el mapa mundial del patrimonio aborigen.