Madrid da un tajo a la autonomía de los puertos

El Estado suprime el principio de libre competencia para permitir nuevas infraestructuras sin conocer antes la estadística regional

Ni para Cardona ni para Melchior. Ni para Las Palmas ni para Tenerife.

El consejo de administración de la Autoridad Portuaria observó este jueves un hecho sin precedentes en la economía de los puertos canarios.

A partir de ahora, Madrid supervisará la unidad regional, así que prepárense para los nuevos tiempos porque aquello de que cada puerto es una ínsula de barataria pasa a la historia.

Puertos del Estado y sus técnicos dan un tajo monumental a la autonomía de los puertos. Y cualquiera ahora rechista con la ola de purismo que inunda la política española. Que se lo digan a Máxim Huerta.

La alarma salta cuando la Autoridad de Las Palmas comprueba que el Ministerio de Fomento conmina a los ingenieros canarios a evaluar la estadística regional presente y futura en todas las unidades de negocio.

La sorpresa ha sido mayúscula pero ese requisito convertida en obligación consuetudinaria significa que si Cardona quiere ampliar el dique Reina Sofía, debe ponerse de acuerdo con su homólogo Ricardo Melchior sobre estrategias, clientes, inversiones y clientes.

Madrid entiende que una obra de 46 millones de euros debe estar bien justificada y si la zona nueva se dedica a petroleros, perforadores o plataformas hay que contar con los puertos cercanos de cara al tráfico, la oferta y la demanda.

Algunos preguntaron, en plan coña, si hay que incluir a Sines (Portugal) o Tánger Med (Marruecos), pero no, no hace falta.

Qué casualidad que esta imposición coincide con el informe de PWC sobre la unidad regional de puertos y aeropuertos.

¿Recuerdan PWC? Ganó un concurso de un millón de euros convocado por el Gobierno canario. Todo queda dicho. Secretitos.