Juncker se quedó sin tirar la tortuga

Juncker se quedó sin tirar la tortuga por la marea de Las Canteras.

Los organizadores de la cumbre de regiones ultraperiféricas, en Las Palmas, querían agasajar al presidente de la Comisión Europea con un ejemplar de tortuga que se repone en los centros especializados de las Islas.

Será para otra ocasión porque el alto mandatario europeo está en otras lides, como acelerar sus pasos para llegar un acuerdo con el Reino Unido.

La decepción entre los impulsores de un souvenir sostenible para Juncker fue generalizada, así que ya poco importa quién devolverá a la tortuga a su hábitat natural.

Hay quien planteó sustituir a la tortuga por una pardela entre cualquiera de las autoridades desplazadas a las Islas pero recordaron, a la misma vez, que esas sueltas solo se plantean por la noche de manera que los equipos de seguridad desaconsejaron todas las iniciativas ecológicas.