Islam castiga la conversión: #TM ‘El Apóstol’

Por Nadia Jiménez Castro

Conversión al cristianismo implica traición para el Islam. La marginación, el encarcelamiento y, en ocasiones, hasta la muerte, son situaciones que por más increíble que pueda parecer, se dan en el mundo musulmán para aquél que reniega de su fe.

Hablar de apostasía, cuando las convicciones religiosas que se abandonan son las del Islam, es un tema tabú que la comunidad musulmana rara vez aborda en público y a cara descubierta. (Con la sola salvedad de los más radicales en sus arengas televisadas, que no dudan en solicitar hasta la decapitación).

Y eso que tal castigo no proviene del Corán en sí mismo, sino de los ‘hadices’, considerados como fuente de jurisprudencia en aquellos países que se rigen por la ‘sharía’ como ley. Un ‘hadiz’ es una recopilación de dichos, tradiciones y actividades del profeta Muhammed (en teoría), que se han transmitido por el hombre y dado por válidos.

Siempre y cuando no contradigan al Islam. Esta semilla y la escena de dos hermanos arrodillados rezando juntos, es el comienzo de una historia valiente contada por la cineasta francesa Cheyenne-Marie Carron… ‘El Apóstol’, estrenada este mes en España.

Fue retirada de algunas salas francesas cuando los atentados de ‘Charlie-Hebdo‘ en París. Por miedo.’El Apóstol’ ha recibido premios y críticas por igual. Narra la historia de un joven musulmán francés de origen argelino y sobrino de un imam, cuya familia espera fervientemente de él que un día ocupe ese mismo lugar.

Pero Cheyenne-Marie nos ofrece una inesperada opción desde el comienzo. Además, de manera muy autobiográfica, pues se basa en una historia real de la que ella fue testigo hace 20 años en su pequeño pueblo natal, en Francia.

El asesinato de la hermana de un párroco católico a manos de un vecino musulmán, y la decisión del propio cura de permanecer viviendo junto a la familia del asesino, pese a la desgracia, con el ánimo de aliviarles la pesada carga de la culpa, son dos hechos que marcaron fuertemente a Cheyenne-Marie.

Cheyenne-Marie Carrion (Fotografía facebook oficial de la cineasta francesa)

Cheyenne-Marie Carrion

Del mismo modo, reproduciendo este suceso, arranca ‘El Apóstol’. Serán el perdón y la misericordia mostrados por el pastor católico los que impacten en el corazón del joven Akim. Acude regularmente a la escuela coránica, pero comenzará a frecuentar también la iglesia católica y a interesarse por la caridad cristiana, más allá de la limosna o el ‘zakat’ del Islam. Siempre a escondidas, claro.

A pesar de sus cautelas, tendrá que enfrentarse no sólo con la intolerancia de su comunidad, que responderá con contundente violencia, sino también con la incomprensión de su familia, que le dará de lado. Al menos, al principio, hasta que ven su vida en peligro por apóstata.

La venganza dará paso a la comprensión que brinda el amor, al menos en su seno familiar más cercano, incluso con su hermano, más radical en sus planteamientos, con quien volverá a compartir la oración pero ya nunca más será al mismo Dios.

La película, la sexta ya de Carrion y de muy bajo presupuesto (menos de 50.000 euros), se ha convertido en todo un símbolo en menos de un año. Por un lado, nos revela la crueldad con la que son tratados los cristianos conversos procedentes del Islam (realidad que se oculta sin pudor).

Pero también debe servir para recordarnos la persecución y el calvario que están sufriendo los cristianos por practicar su fe en Oriente Próximo. Están siendo literalmente borrados del mapa, sin que la comunidad internacional se pronuncie lo suficientemente alto y claro.

Su testimonio ecuménico cobra aún más fuerza si tenemos en cuenta que los actores protagonistas son musulmanes  y Cheyenne-Marie Carron. de origen también argelino, fue una niña musulmana abandonada de pequeña y acogida por una familia católica francesa, que la cuidó y educó en la fe católica.

Hace un año, Cheyenne-Marie, con 37 años de edad, decidió bautizarse, puesto que su tutela estuvo siempre bajo la Administración francesa y sus padres de acogida no podían bautizarla.

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencias y la libertad de manifestar su religión o creencia, ya sea solo o en común con otros y en público o en privado, enseñarla, practicarla, el culto y la observancia de los ritos” (artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos). Arabia Saudí, único país del mundo que no ha suscrito aún esta Declaración, contempla la pena de muerte por apostasía en su Constitución, al igual que Irán.

‘El Apóstol’ es tendencia Meridian (TM). El próximo día 15, todas las iglesias católicas del mundo están llamadas a hacer sonar las campanas por los cristianos de Oriente. Quizá Akim pueda seguir rezando el Padre Nuestro junto a Yusuf en su loa a Alá.


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