GUANCHES YA SON PATRIMONIO MUNDIAL

Risco Caído y Montañas Sagradas de Gran Canaria forman parte del catálogo de la Unesco que cuentan la historia de la humanidad. 1.500 cuevas y 18.000 hectáreas conforman un escenario único para la posteridad

Guanches ya son patrimonio mundial gracias al reconocimiento de la Unesco al proyecto del Cabildo de Gran Canaria sobre Risco Caído y las Montañas Sagradas, un legado de 1.500 cuevas y 18.000 hectáreas ubicado en el centro de la isla.

Risco Caído acredita la forma de vida de los guanches y aborígenes canarios que hunde sus raíces en orígenes bereberes del Norte de África.

La decisión se tomó en Ayerbaiyán a las 07.30 horas de Canarias, en un ambiente de euforia por parte de la delegación isleña.

Por fin, Risco Caído y Montañas Sagradas de Gran Canaria eran declaradas Patrimonio Mundial, un acontecimiento que no solo supone obtener el mayor reconocimiento del planeta, sino pasar a formar parte del catálogo de las culturas del mundo, las que cuentan la historia de la humanidad.

Atrás quedan años de incesantes gestiones por la actual corporación de Antonio Morales y la anterior de José Miguel Bravo que inició el expediente junto al ex consejero de Cultura, Larry Álvarez, y que continuó con entrega su sucesor, Carlos Ruiz.

El descubridor de Risco Caído, Julio Cuenca, y los responsables del expediente, Cipriano Marín y José de León, también figuran en el reconocimiento público que les dispense a partir de ahora la sociedad canaria.

Antonio Morales, en primer plano, en Azerbaiyán. (Foto Cabildo GC).

La decisión se tomó en el 43 Comité de Patrimonio Mundial que la Unesco, este domingo, 7 de julio de 2019, en Azerbaiyán con delegaciones de 195 países que, además de admirar los impresionantes paisajes del corazón de Gran Canaria, escucharon “los sonidos de aquellos insulares del pasado que aún retumban en nuestra memoria”, tal como anunció Antonio Morales para dar paso a las lapas que hizo sonar José de León junto al consejero canario de Cultura del Gobierno en funciones, Isaac Castellano, y el director regional de Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo, y el embajador español ante la Unesco, Juan Perelló.

El galardón de la Unesco está incluido en paisaje cultural, que reconoce las 2 distinciones de natural y monumental, y permite a los promotores de Risco Caído que la cultura y consideración guanche dejen de ser un souvenir turístico.

Según la definición de la propia Unesco, es una obra conjunta de la humanidad y la naturaleza que, en este caso, abarca 18.000 hectáreas abrigadas por la imponente Caldera de Tejeda salpicadas por 1.500 cuevas entre espectaculares poblados verticales, graneros fortificados situados en lugares imposibles, estanques cuevas, templos, necrópolis, inscripciones líbico-bereberes y un millar de triángulos públicos rupestres, la mayor concentración del mundo, y las rutas de la ancestral trashumancia, todo ello atributos que le han valido su reconocimiento mundial.

Guanches en una reproducción del siglo XX.

Las cualidades de Risco Caído lo hacen distintos a otros reconocimientos regionales o estatales. De hecho es único en el planeta en varios de sus aspectos, ya que para empezar se trata del primer paisaje cultural Patrimonio Mundial que incluye la dimensión del celaje, pues la sociedad aborigen canaria, que hunde sus raíces en la población amazight o bereber, atrapada entre el mar y el cielo logró desarrollar una cultura singular en la que fue esencial su relación con el firmamento.

También se trata del primer bien de esta prestigiosa lista que representa a la cultura primigenia bereber norteafricana, la anterior a la llegada del islamismo, la única además desarrollada en un territorio insular, que asimismo representa la odisea que vivieron las antiguas culturas insulares desaparecidas del mundo.

Tanto es así que Rapanui en el Pacífico y ahora Gran Canaria en el Atlántico, son las dos representaciones más genuinas de las antiguas culturas insulares desaparecidas del mundo, que cuenta con 100.000 islas de las que solo Gran Canaria incluye santuarios con funcionalidad astronómica.

Cuevas de guanches en Gran Canaria. (Fotografía web corporativa Riscocaido.com).

El valor universal excepcional reconocido por la Unesco a las Montañas Sagradas de Gran Canaria se debe a la perfecta combinación de todos sus atributos, como la mayor manifestación troglodita insular del planeta y sus inauditas urbanizaciones verticales, también únicas en las islas del globo.

Los estanques cuevas de Gran Canaria también son exclusivos con respecto al resto de los territorios insulares, prácticamente de los territorios continentales también, y tienen un enorme valor porque son reminiscencias de culturas muy antiguas, anteriores a la bereber, posiblemente heredadas de las poblaciones protobereberes.

Risco Caído está engarzado en el paisaje resultante del desplome del volcán del Roque Nublo, del que quedó el monolito símbolo de Gran Canaria a cuyos pies se extiende desde hace millones de años una naturaleza atormentada o, como describió Unamuno, una tormenta petrificada que atrapó a los expertos
internacionales que inspeccionaron el ámbito y recomendaron su inscripción en la lista de la Unesco.

La nominación de las Montañas Sagradas de Gran Canaria “son el marco que permitirá afianzar la pervivencia de este legado excepcional para las generaciones presentes y venideras, un patrimonio cincelado y mantenido a través del tiempo por los habitantes de las cumbres de la isla”, expresó en
su agradecimiento al plenario el presidente del Cabildo de Gran Canaria, quien concluyó que “esta grandiosa noticia marcará un antes y un después en Gran Canaria“.