Guaidó de la nada al todo

Juan Guaidó, de 35 años de edad, ha pasado de la nada al todo, logrando un apoyo internacional inimaginable cuando Nicolás Maduro sacó adelante un nuevo mandato sin apenas respaldo.

Figura poco conocida dentro y fuera de Venezuela, Guaidó ha saltado a la historia del país bolivariano en solo unos días, al proclamarse este miércoles como presidente (interino) del país.

Guaidó asumió este mes de enero la presidencia de la Asamblea Nacional, el último organismo estatal bajo control opositor.

Emergió como la cara más visible del movimiento nacional e internacional que aspira ahora a sacar a Nicolás Maduro del poder.

Guaidó es oriundo de La Guaira. Estudió ingeniería en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y un posgrado en administración pública.

Le tocó vivir la mayor tragedia natural que ha sufrido Venezuela en el último medio siglo, en Vargas.

Guaidó residía en ese estado costero cuando en diciembre de 1999 las incesantes lluvias hicieron que una pared de agua, rocas y escombros cayera por la ladera del cerro El Ávila, arrasando con numerosas poblaciones y provocando la muerte de entre 10.000 y 30.000 personas. Su familia también resultó afectada.

Guaidó tiene una combinación del ciudadano tipo de Venezuela. No pertenece a ninguna familia pudiente. Es de La Guaira, no de Caracas ycon mucho esfuerzo llegó a la universidad.

Sus partidarios lo definen así: “Es una persona transparente, que cree mucho en la institucionalidad“.

Y fue en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) donde comenzó su carrera política, convirtiéndose en representante estudiantil y organizando protestas.

En 2009, Guaidó se convirtió en uno de los miembros fundadores del partido Voluntad Popular, junto al destacado dirigente opositor Leopoldo López.

El joven ingeniero entró en la política de lleno en 2011, cuando fue elegido diputado suplente en la Asamblea Nacional por Voluntad Popular, y posteriormente, resultó electo por primera vez como miembro principal de esta cámara.

Mantuvo un perfil relativamente bajo hasta llegar a la presidencia del Parlamento, en la que aterrizó casi por azar.

Cuando la oposición venezolana logró la mayoría absoluta de la Asamblea Nacional en diciembre de 2015, los principales partidos que integraban la coalición ganadora, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), acordaron que cada año se rotarían en la presidencia del Parlamento.

Una vez descartados López (en arresto domiciliario) y Carlos Vecchio (el número dos del partido, exiliado en Estados Unidos), la cabeza visible de Voluntad Popular en Venezuela era el diputado Freddy Guevara, quien tuvo que buscar asilo en la embajada de Chile en Caracas después del fracaso de la ola de protestas antigubernamentales de 2017.