Golpe al Brexit: Laboristas van por la la red eléctrica

Golpe al Brexit o salida del Reino Unido de la UE.

Los laboristas, en caso de ganar las elecciones, amenazan con nacionalizar la red eléctrica. La española Iberdrola sufriría parte de las consecuencias.

A cambio, los laboristas plantean como contrapartida ofrecer bonos del Tesoro por debajo del precio del negocio.

En caso de llegar a Downing Street, el líder laborista Jeremy Corbyn acometerá de inmediato la nacionalización de las líneas de transporte y distribución de energía en Reino Unido.

Corbyn acusa a los actuales dueños de esas redes de lograr enormes beneficios a costa de los consumidores, y sin invertir lo suficiente en nuevas infraestructuras.

Iberdrola acaba de vender sus centrales de generación tradicional en Reino Unido al grupo Drax por 700 millones de libras, quedándose con las renovables como principal complemento a su negocio de distribución. Además, Iberdrola participa en la puja para comprar la red del noroeste de Inglaterra (ENW), que está a la venta, informa Expansion.com.

Los principales dueños de las líneas de alta tensión, que llevan la electricidad de los centros de producción a las grandes subestaciones, son National Grid (en Inglaterra y Gales), SSE y Scottish Power (en Escocia). Las interconexiones marinas internas e internacionales también se verían afectadas.

En su plan, los laboristas crearían una agencia nacional para manejar la red de alta tensión repartida ahora entre National Grid, SSE y Scottish Power; y varias agencias regionales y municipales para gestionar las lineas de distribución a hogares y empresas.

Muchos analistas e inversores vienen diciendo que Corbyn en Downing Street es un peligro mayor que el Brexit, por su programa de nacionalizaciones, subidas de impuestos, mayor gasto público y expropiación de acciones a las empresas para darlas a los empleados.

En el informe del Partido Laborista, se asegura que “desde la ola de privatizaciones de Thatcher, las empresas de redes energéticas han sido capaces de alcanzar grandes márgenes de beneficios, cobrando más de lo debido a los consumidores y sin invertir de forma apropiada en la infraestructura necesaria para acomodar la transición a la energía renovable. Mucha gente se sorprendería de saber que los cables que transportan el gas y electricidad a sus casas son propiedad de bancos de inversión de Wall Street, conglomerados multinacionales y fondos soberanos“.